Un devastador incendio forestal en la provincia de Almería ha conmocionado a Europa tras confirmarse la muerte de al menos 13 personas. Las altas temperaturas, los fuertes vientos y la sequía favorecieron la rápida propagación de las llamas, dificultando el trabajo de cientos de bomberos y equipos de emergencia. Miles de habitantes tuvieron que ser evacuados de sus viviendas mientras las autoridades mantienen activas las labores de búsqueda y control del fuego. El desastre ha reavivado el debate sobre el impacto del cambio climático y la necesidad de reforzar los sistemas de prevención frente a incendios cada vez más intensos y frecuentes.