Los cultivadores de papa intensifican su lucha para que el Gobierno Nacional garantice un precio mínimo de compra para su cosecha, ante la grave crisis que atraviesa el sector. Wilson Muñoz, líder de los paperos en Ipiales, señaló que la producción de papa se ha vuelto insostenible.

El costo por carga, que incluye insumos, transporte y mano de obra, varía entre $80.000 y $100.000, pero los productores solo reciben menos de $30.000 en el mercado, una diferencia que amenaza la viabilidad económica de miles de familias campesinas.

Las manifestaciones más fuertes se han presentado en Boyacá, una de las zonas más importantes en producción de papa. Allí, los agricultores han salido a las vías rurales y plazas públicas para exigir respuestas concretas y dejar de lado solo el diálogo.

Organizaciones como Fedepapa y comités campesinos han pedido al Ministerio de Agricultura la implementación de un precio de sustentación, así como políticas de compra pública que protejan al productor nacional. Además, solicitan mecanismos que controlen la importación de papas congeladas y procesadas, las cuales afectan gravemente la competitividad local.

Desde el Gobierno, algunos voceros han expresado su disposición para abrir mesas de concertación, pero los paperos exigen decisiones inmediatas para evitar un colapso total. El gremio no descarta nuevas movilizaciones si sus demandas no son escuchadas a la brevedad.