El departamento de Nariño continúa gestionando ante el Gobierno Nacional un paquete de medidas para mitigar los efectos económicos que ha dejado la crisis en la frontera con Ecuador, mientras avanza la propuesta de crear una Zona Franca Especial de Economía Popular para fortalecer la producción y el comercio regional.
Entre los principales avances anunciados por Javier Cabezas, asesor de Asuntos de Frontera de la Gobernación de Nariño, se encuentran:
- El incremento gradual del pie de fuerza del Ejército y la Policía en distintos municipios del departamento para reforzar la seguridad fronteriza.
- La continuidad de las gestiones con el Ministerio de Comercio, la Cancillería y la Presidencia para expedir el decreto de la Zona Especial de Intervención Fronteriza.
- La insistencia en que dicha declaratoria esté acompañada de recursos y medidas de compensación económica para atender las pérdidas sufridas por comerciantes y productores del sur de Colombia y el norte de Ecuador.
En paralelo, la Gobernación impulsa la estructuración de una Zona Franca Especial de Economía Popular, una figura que busca aprovechar el marco normativo creado por el Gobierno Nacional para integrar pequeños productores, emprendedores y organizaciones comunitarias al régimen de zonas francas. Esta iniciativa pretende facilitar la formalización, mejorar la competitividad y fortalecer los encadenamientos productivos de la región.
Como parte del proceso ya se han realizado mesas de trabajo con representantes del Ministerio de Comercio, empresarios, la Universidad de Nariño, la DIAN y la Cámara de Comercio de Ipiales. Además, para el 10 de julio está previsto un encuentro con empresarios con vocación exportadora para acelerar la estructuración del proyecto.
Otro de los proyectos destacados es el de la empresa láctea Condilac, en Guachucal, que lidera una propuesta para desarrollar una Zona Franca de Economía Popular Láctea, actualmente en revisión técnica por parte del Ministerio de Comercio.
Las autoridades departamentales consideran que tanto Ipiales como Tumaco reúnen condiciones para albergar este tipo de zonas francas, con el objetivo de generar empleo, atraer inversión y dinamizar la economía de un territorio especialmente afectado por las restricciones comerciales en la frontera.