En Cali, la Gobernación del Valle del Cauca fue escenario de actos de vandalismo durante una manifestación convocada tras el hallazgo sin vida de la hija de María Camila Potosí, joven de 21 años que desapareció el pasado 16 de julio con ocho meses de embarazo y cuyo cuerpo fue encontrado tres días después. La noticia generó conmoción y dolor en la ciudadanía, que salió a las calles para exigir justicia y respuestas frente a este caso
La protesta, que inició de manera pacífica, derivó en daños a la fachada de la plazoleta San Francisco, sede de la Gobernación. Grafitis y afectaciones al espacio público fueron registrados en horas de la tarde, lo que motivó la intervención de funcionarios del Departamento Administrativo de Desarrollo Institucional. Su director, Óscar Trujillo, señaló que se buscó garantizar el derecho constitucional a la protesta, pero que algunos manifestantes actuaron de forma arbitraria. “De manera arbitraria, a las 6:50 de la tarde, con situaciones de vandalismo, nos grafitearon la fachada de la plazoleta San Francisco, donde se denota por algunos de los manifestantes una instrumentalización de forma política”, afirmó.
Trujillo anunció que se adelantarán acciones legales frente a lo ocurrido y reiteró el rechazo categórico a los hechos violentos. Además, informó que personal de limpieza y aseo fue dispuesto para recuperar la fachada afectada, recordando que los bienes públicos pertenecen a todos los vallecaucanos. “Procedí con el personal de limpieza y aseo a recuperar nuestra fachada San Francisco, porque los bienes de uso público son de todos los vallecaucanos”, puntualizó.
Por su parte, la secretaria de Mujer, Equidad de Género y Diversidad Sexual, Yurani Ordóñez, expresó la solidaridad de la Gobernación con las mujeres víctimas de violencias basadas en género. Recordó que el departamento cuenta con rutas de atención, acompañamiento psicológico y jurídico para las víctimas y sus familias. La funcionaria insistió en que ninguna causa legítima puede terminar desvirtuada por hechos de violencia o vandalismo que afectan el patrimonio público y desvían la atención del propósito principal de la movilización.