Productores, autoridades y entidades de control unen esfuerzos para combatir el uso de azúcar refinada en la elaboración ilegal de panela
La preocupación por el futuro de uno de los productos más representativos del campo colombiano reunió este viernes en Sandoná a productores, autoridades y representantes del sector panelero. El municipio nariñense, reconocido como la «Ciudad Dulce de Colombia», fue escenario de un foro regional en el que se abordó una de las principales amenazas para la actividad panelera: la producción ilegal conocida como «derrite».
El encuentro, realizado en el teatro Santo Tomás de Aquino, se convirtió en un espacio de análisis sobre las dificultades que atraviesa el sector y las medidas necesarias para proteger la calidad de la panela artesanal, una actividad que sostiene la economía de cientos de familias rurales.
Durante el foro, el gerente general de Fedepanela, Carlos Mayorga, advirtió que la problemática ha adquirido dimensiones nacionales. Según explicó, departamentos tradicionalmente productores como Antioquia, Boyacá, Santander, Valle del Cauca, Cauca y Nariño enfrentan situaciones similares debido a la comercialización de productos elaborados mediante prácticas que alteran la composición natural de la panela.
El denominado «derrite» consiste en incorporar azúcar refinada al proceso de producción para aumentar volúmenes y reducir costos. Aunque para algunos consumidores las diferencias pueden pasar desapercibidas, para los productores tradicionales representa una competencia desleal que afecta los precios del mercado y disminuye la rentabilidad de quienes elaboran panela de manera artesanal.
«El problema no es únicamente la reducción en el consumo, sino la llegada de productos adulterados que terminan desplazando la panela auténtica», señalaron representantes del gremio durante las discusiones.
Las preocupaciones también fueron compartidas por las autoridades sanitarias. Erika Tatiana López, coordinadora del Invima en Nariño, recordó que la legislación colombiana establece que la panela debe obtenerse exclusivamente del jugo de la caña de azúcar, sin la incorporación de otros ingredientes. Agregar azúcar refinada modifica la naturaleza del producto y lo convierte en un alimento fraudulento, sujeto a sanciones y medidas de control.
Las cifras muestran la importancia de esta actividad para el departamento. Actualmente existen 148 trapiches registrados en Nariño, de los cuales 56 se encuentran en Sandoná, consolidando al municipio como uno de los principales centros de producción panelera de la región.
Ante este panorama, el Ministerio de Agricultura anunció la expedición de una circular conjunta con otras entidades nacionales para fortalecer los mecanismos de vigilancia y control sobre la producción y comercialización de panela.
Más allá de los aspectos técnicos y normativos, el foro dejó un mensaje de defensa del patrimonio agrícola y cultural de la región. Para los asistentes, proteger la panela tradicional significa también preservar una actividad que forma parte de la identidad de Sandoná y que durante generaciones ha sido fuente de empleo, arraigo y desarrollo rural.
El reto ahora será traducir los compromisos adquiridos en acciones concretas que permitan garantizar condiciones justas para los productores, recuperar la confianza de los consumidores y asegurar que la panela que llega a las mesas colombianas conserve la calidad y autenticidad que históricamente la han caracterizado.