El escritor nigeriano Wole Soyinka, ganador del Premio Nobel de Literatura en 1986, anunció este martes que el consulado de Estados Unidos en Lagos anuló su visa. El autor, reconocido tanto por su obra literaria como por su activismo político y su postura crítica hacia el expresidente estadounidense Donald Trump, aseguró sentirse satisfecho con la decisión.

Durante una rueda de prensa en Lagos, Soyinka, de 91 años, explicó que había sido citado previamente por el consulado como parte del proceso de renovación de su visa. Sin embargo, en una carta oficial del consulado, que el propio escritor leyó ante los medios, se informaba que su visa de no inmigrante había sido anulada conforme a la normativa del Departamento de Estado, la cual permite revocar este tipo de documentos “en cualquier momento y a discreción de las autoridades consulares”. En la misiva también se le pedía entregar su pasaporte para formalizar la anulación del visado.

Soyinka, lejos de mostrarse molesto, afirmó estar complacido con la medida, lo que interpretó como una confirmación de sus diferencias con el actual gobierno estadounidense. A lo largo de su trayectoria, el Nobel nigeriano mantuvo una estrecha relación con Estados Unidos, donde fue profesor en universidades de élite como Harvard y Cornell, y donde recibió numerosos reconocimientos académicos. No obstante, sus vínculos con ese país se deterioraron tras la elección de Donald Trump en 2016, cuando Soyinka rompió públicamente su “green card” (documento de residencia permanente) en señal de protesta y rechazo hacia las políticas y el discurso del entonces presidente.

Desde entonces, el escritor ha sido un crítico constante de Trump, quien actualmente cumple un segundo mandato presidencial, y ha manifestado su preocupación por lo que considera un retroceso en los valores democráticos y los derechos humanos bajo la administración republicana.

El caso de Soyinka se suma a una serie de revocaciones de visas implementadas recientemente por Estados Unidos, que han afectado a funcionarios y políticos de distintos países, así como a miles de estudiantes internacionales. Entre los afectados figura incluso el presidente de Colombia, Gustavo Petro, cuya visa fue anulada en un contexto de tensiones diplomáticas y críticas del gobierno estadounidense hacia algunos de sus posicionamientos políticos. Según las autoridades de Washington, estas revocaciones se enmarcan en políticas de control migratorio y de seguridad nacional, pero también responden a actitudes o acciones consideradas contrarias a los intereses de Estados Unidos.

En síntesis, la anulación de la visa de Wole Soyinka simboliza tanto su ruptura definitiva con Estados Unidos como la creciente tensión diplomática derivada de las políticas del actual gobierno norteamericano, que ha adoptado una postura más estricta frente a voces críticas y figuras internacionales con influencia política o intelectual.