A través de grupos focales en las cinco vicarías, la Iglesia fortalece el diálogo con la población para orientar su misión evangelizadora y responder a las necesidades del territorio.
La Diócesis de Ipiales continúa fortaleciendo los espacios de participación ciudadana mediante la realización de encuentros de grupos focales en las cinco vicarías que integran su jurisdicción eclesiástica, como parte del proceso de escucha y discernimiento impulsado por el obispo, monseñor José Saúl Grisales.
En estas jornadas participan laicos comprometidos con la vida de la Iglesia, líderes comunitarios, representantes del sector público, empresarios, organizaciones sociales y miembros de diferentes comunidades, quienes aportan sus experiencias y reflexiones sobre la realidad que vive el sur de Nariño.
El propósito de esta iniciativa es conocer de primera mano las necesidades, preocupaciones y expectativas de la población para fortalecer la acción pastoral y responder de manera más cercana a los desafíos que enfrentan las familias.
Diálogo
Durante los encuentros se abordaron temas relacionados con la situación social, económica, política, cultural y religiosa de la región, permitiendo un intercambio de ideas entre los diferentes actores convocados.
Los participantes coincidieron en la importancia de fortalecer la unidad, promover la solidaridad y construir escenarios de reconciliación que favorezcan el desarrollo integral de las comunidades. La Diócesis señaló que estos espacios permiten consolidar una Iglesia abierta al diálogo, cercana a las personas y comprometida con la búsqueda del bien común.
Monseñor José Saúl Grisales resaltó que escuchar a las comunidades es una responsabilidad pastoral que permite orientar con mayor claridad la misión evangelizadora de la Iglesia. El prelado afirmó que la Iglesia no puede permanecer indiferente frente a las dificultades que enfrentan las familias y que el acompañamiento espiritual debe ir de la mano con el compromiso social.
Compromiso
El obispo reiteró que este ejercicio fortalece la comunión entre la Iglesia y la comunidad, además de facilitar la construcción de respuestas pastorales acordes con las realidades actuales del territorio.
Los aportes recogidos durante los grupos focales servirán como insumo para definir las prioridades pastorales que orientarán el trabajo de la Diócesis en los próximos años. La iniciativa busca consolidar una Iglesia que escuche, acompañe y promueva la dignidad humana, respondiendo a los desafíos de cada comunidad desde el Evangelio y el servicio.
Asimismo, la Diócesis reafirmó su compromiso con la evangelización, la promoción humana y el fortalecimiento de los procesos comunitarios que contribuyan a la paz, la esperanza y la convivencia.
Finalmente, las autoridades eclesiásticas destacaron que la participación de los diferentes sectores sociales demuestra el interés de la comunidad por construir, de manera conjunta, una Iglesia cada vez más cercana, participativa y comprometida con el desarrollo integral del sur de Nariño
De izquierda a derecha: Monseñor José Saul Grisales, y los sacerdotes: Germán Mauricio Martínez, Carlos Chapi