La Selección Colombia cerró con autoridad su participación en la fase de grupos del Mundial 2026 al igualar 0-0 frente a Portugal en el Hard Rock Stadium de Miami. Aunque el resultado no tuvo goles, el partido dejó la sensación de que el equipo dirigido por Néstor Lorenzo estuvo más cerca de quedarse con la victoria.
El conjunto colombiano mostró personalidad ante uno de los grandes candidatos del torneo. Durante varios momentos del encuentro logró controlar el ritmo, presionó la salida portuguesa y generó las opciones más claras de peligro. La defensa respondió con seguridad ante los intentos ofensivos de los europeos, mientras el mediocampo colombiano impuso condiciones con intensidad y buen manejo del balón.
Portugal, con sus figuras internacionales, buscó recuperar el liderato del grupo y tuvo algunos acercamientos importantes, pero encontró a una Colombia ordenada, sólida y capaz de competir de igual a igual. El equipo sudamericano no se limitó a defender el empate; por el contrario, tomó riesgos y estuvo cerca de romper la igualdad.
La acción más discutida llegó en los minutos finales, cuando Colombia celebró un gol que parecía darle el triunfo, pero la revisión arbitral determinó su anulación. La decisión generó debate, pues una anotación en ese momento habría premiado el esfuerzo de un equipo que había sido superior en buena parte del compromiso.
Con este resultado, Colombia finalizó invicta y aseguró el primer puesto del Grupo K, una posición que le permite afrontar la siguiente fase con mayor confianza y un camino deportivo más favorable. El equipo de Lorenzo dejó una imagen positiva: competitividad, equilibrio táctico y la capacidad de enfrentar a selecciones de élite.
Más allá del empate, el partido contra Portugal confirmó que Colombia llega a las rondas decisivas del Mundial como una selección capaz de pelear frente a cualquier rival.