La Supercopa Juvenil FCF 2026 comienza a entrar en terreno decisivo y los equipos boyacenses viven realidades muy distintas después de disputarse las primeras ocho fechas del Grupo A del torneo juvenil más importante del fútbol colombiano.
Por un lado, Patriotas Boyacá logró fortalecerse anímicamente luego de quedarse con el clásico departamental frente a Boyacá Chicó. El equipo dirigido por Andrés Cárdenas derrotó 1-0 al conjunto ajedrezado, resultado que no solo representó una victoria regional, sino también tres puntos fundamentales en la pelea por avanzar a los octavos de final.
El triunfo permitió que Patriotas escalara posiciones en la tabla y actualmente se ubique en la quinta casilla con 11 puntos, producto de tres victorias, dos empates y tres derrotas.

El conjunto rojo también había dado un golpe importante al inicio del campeonato cuando logró vencer 1-0 a Millonarios en condición de local, una victoria que demostró que el equipo tiene herramientas futbolísticas para competir frente a algunas de las canteras más fuertes del país.
Desde el cuerpo técnico consideran que el grupo ha mostrado crecimiento competitivo y mayor solidez en las últimas jornadas, especialmente en partidos cerrados donde la concentración termina siendo determinante.
Mientras tanto, el panorama de Boyacá Chicó es mucho más complejo. El cuadro ajedrezado aparece actualmente en la novena posición con apenas siete puntos y una diferencia de gol negativa, resultado de dos victorias, un empate y cinco derrotas.
La campaña irregular comienza a generar preocupación dentro del entorno del club debido a que el margen de error se reduce cada vez más conforme avanzan las fechas.
Aunque todavía restan varios partidos por disputarse, Chicó está obligado a reaccionar rápidamente si quiere mantener opciones reales de clasificación a la siguiente ronda.
Uno de los principales problemas del equipo ha sido la falta de regularidad defensiva, situación que le ha costado puntos importantes durante las primeras jornadas del campeonato.
Pese a las dificultades, en el club mantienen la confianza en que el proceso pueda recuperarse en la segunda mitad del torneo.
La Supercopa Juvenil FCF es considerada una de las vitrinas más importantes para las nuevas generaciones del fútbol colombiano. Varios futbolistas que hoy militan en el profesionalismo pasaron por este certamen antes de consolidarse en clubes nacionales e internacionales.
Por eso, más allá de los resultados inmediatos, tanto Patriotas como Boyacá Chicó buscan fortalecer sus procesos formativos y proyectar jugadores hacia categorías superiores.
Mientras Patriotas celebra un triunfo que le devuelve confianza, Boyacá Chicó sabe que necesita reaccionar urgentemente para evitar quedar rezagado en la tabla.