Alrededor de 55.000 afiliados de Asmet Salud en el departamento del Quindío están recibiendo únicamente atención por urgencias vitales en la red pública hospitalaria, debido a la suspensión de los servicios ambulatorios ocasionada por la falta de pagos de la EPS a los centros asistenciales. La situación llevó a las autoridades departamentales a solicitar la intervención de la Superintendencia Nacional de Salud.
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La secretaria de Salud del Quindío, Luisa Fernanda Arcila, explicó que clínicas, hospitales e IPS implementaron una medida de contención en la prestación de servicios debido a la elevada cartera que mantiene Asmet Salud con la red hospitalaria. Como consecuencia, los usuarios solo tienen garantizada la atención de urgencias y aquellos procedimientos que no pueden aplazarse por comprometer la vida o la integridad de los pacientes.
De acuerdo con las autoridades, la EPS adeuda más de 35.000 millones de pesos a la red pública y cerca de 43.000 millones de pesos a la red privada de salud en el departamento. Esta situación ha afectado gravemente la liquidez de los hospitales, dificultando el pago de obligaciones administrativas, laborales y asistenciales.
La crisis se agravó luego de que el agente interventor de Asmet Salud, Mario Fernando Córdoba, no asistiera a una mesa de trabajo convocada para buscar soluciones junto con la Secretaría de Salud y representantes de la red hospitalaria. Ante ello, las autoridades insistieron en la necesidad de una intervención inmediata del Gobierno nacional y de la Supersalud para restablecer la prestación normal de los servicios.
La medida de restricción permanecerá vigente hasta que la EPS normalice el giro de los recursos correspondientes y se ponga al día con las obligaciones pendientes. Mientras tanto, las Empresas Sociales del Estado reiteraron su compromiso de garantizar la atención de urgencias y de los casos prioritarios, aunque advirtieron que la sostenibilidad financiera de la red pública continúa en riesgo.