La Selección de Australia dio uno de los primeros golpes del Mundial 2026 al imponerse 2-0 sobre Turquía en Vancouver, en un partido que dejó como gran figura al joven delantero Nestory Irankunda. El resultado significó un debut frustrante para Arda Güler, una de las principales estrellas turcas y uno de los jugadores más esperados del torneo.
Desde los primeros minutos, Australia mostró una propuesta dinámica y efectiva. El equipo dirigido por Tony Popovic encontró espacios en los contraataques y aprovechó la velocidad de Irankunda para poner en aprietos a la defensa europea. La recompensa llegó al minuto 26, cuando el atacante del Watford protagonizó una brillante acción individual, dejando atrás a varios rivales antes de definir con categoría ante el arquero Ugurcan Cakir para el 1-0.
Mientras tanto, Turquía intentó reaccionar bajo el liderazgo de Arda Güler. El mediocampista del Real Madrid asumió la responsabilidad ofensiva de su selección, generando ocasiones, distribuyendo juego y buscando el empate con remates de media distancia y acciones de balón detenido. Sin embargo, se encontró con una sólida defensa australiana y con una destacada actuación del guardameta Patrick Beach, quien respondió con seguridad en los momentos más exigentes del compromiso.
En la segunda mitad, el conjunto turco adelantó sus líneas y aumentó la presión sobre el arco rival. El ingreso de Kenan Yildiz mejoró el volumen ofensivo del equipo de Vincenzo Montella, pero la falta de contundencia terminó pasando factura. Cada aproximación era neutralizada por Beach o por una defensa australiana que resistió con orden y disciplina.
Cuando Turquía parecía más cerca del empate, Australia volvió a golpear. Al minuto 74, Connor Metcalfe aprovechó una desatención defensiva para marcar el 2-0 definitivo y sentenciar una de las sorpresas más importantes de la primera jornada mundialista. El tanto terminó de desmoronar las aspiraciones turcas y consolidó una victoria histórica para los oceánicos.
Con este resultado, Australia suma tres puntos fundamentales en el Grupo D y alimenta sus opciones de avanzar a la siguiente ronda. Turquía, por su parte, queda obligada a reaccionar en sus próximos compromisos si quiere mantenerse con vida en la Copa del Mundo. El debut dejó una imagen preocupante para los europeos y confirmó que Arda Güler necesitará mayor respaldo colectivo para liderar la recuperación de su selección.