La industria global de la moda atraviesa una profunda reconfiguración durante 2026, impulsada por la adopción acelerada de inteligencia artificial, nuevas exigencias de sostenibilidad y cambios en los hábitos de consumo. Expertos del sector coinciden en que las marcas están apostando por herramientas de IA para diseñar colecciones, personalizar experiencias de compra y optimizar sus procesos de producción.
Al mismo tiempo, la sostenibilidad se ha convertido en un factor decisivo. Nuevas regulaciones en Europa obligarán a las grandes compañías a gestionar de manera responsable los excedentes de ropa y calzado, mientras crece la demanda de productos con trazabilidad y menor impacto ambiental.
Según informes especializados, la combinación de innovación tecnológica, comercio digital y consumo responsable definirá a las empresas que liderarán el mercado en los próximos años