La tecnología también afecta el descanso de los niños. Muchos utilizan dispositivos antes de dormir. Esta práctica altera los horarios de sueño.
La problemática surge cuando los menores presentan cansancio constante. Esto reduce su rendimiento escolar y su energía diaria. Además, aumenta la irritabilidad, para solucionar este problema, algunos hogares han establecido reglas claras. Se eliminan las pantallas antes de dormir. También se promueve la lectura nocturna.
El resultado ha sido favorable. Los niños duermen mejor, mejoran su estado de ánimo y aumentan su rendimiento escolar.
