Un importante descubrimiento arqueológico en Mesoamérica permitió documentar tres antiguos asentamientos mayas escondidos durante siglos bajo la selva del departamento de Petén, en el norte de Guatemala. Los sitios, identificados como Los Abuelos, Petnal y Cambrayal, contienen pirámides, complejos ceremoniales, monumentos de piedra, sistemas hidráulicos y evidencias de prácticas religiosas que se remontan principalmente al periodo Preclásico de la civilización maya.
El hallazgo fue presentado públicamente en mayo de 2025 por el Ministerio de Cultura y Deportes de Guatemala como parte de los trabajos del Proyecto Arqueológico Regional Uaxactún (PARU), dirigido por el arqueólogo Milan Kováč, de la Universidad Comenius de Bratislava, con participación de investigadores guatemaltecos e internacionales.
Más que el descubrimiento de una única pirámide, las investigaciones revelaron la existencia de un conjunto de tres centros urbanos relacionados entre sí, separados aproximadamente por cinco kilómetros y organizados en una especie de triángulo. La evidencia está ayudando a los especialistas a comprender mejor cómo se desarrollaron las primeras sociedades urbanas mayas en las Tierras Bajas de Mesoamérica.
Un territorio que todavía guarda grandes secretos
El departamento de Petén constituye una de las regiones arqueológicas más importantes de Guatemala. Allí se encuentran algunos de los principales centros de la antigua civilización maya, entre ellos Uaxactún y Tikal.
Sin embargo, la enorme extensión de la selva ha dificultado durante décadas la investigación arqueológica. La vegetación tropical cubre grandes extensiones de terreno y puede ocultar por completo estructuras construidas hace más de dos milenios.
Precisamente por ello, el PARU amplió progresivamente sus investigaciones en un área de aproximadamente 1.200 kilómetros cuadrados, una región que anteriormente había sido estudiada de manera limitada. De acuerdo con los investigadores, el proyecto ha permitido identificar numerosos asentamientos, tanto pequeños como grandes, y posteriormente seleccionar algunos de ellos para realizar excavaciones y estudios detallados.
En este contexto aparecieron tres sitios especialmente relevantes: Los Abuelos, Petnal y Cambrayal.
Su importancia radica en que no corresponden simplemente a pequeños asentamientos rurales. La arquitectura y los objetos encontrados muestran que formaban parte de sociedades con capacidad para organizar grandes proyectos constructivos, desarrollar ceremonias religiosas y establecer centros con funciones diferentes dentro de un mismo territorio.
Los Abuelos: uno de los centros ceremoniales más antiguos
El primero de los tres lugares es Los Abuelos, situado aproximadamente a 21 kilómetros al noreste de Uaxactún.
El sitio fue identificado en 2023 y las investigaciones posteriores permitieron establecer que tuvo una importante ocupación desde el Preclásico Medio, aproximadamente entre 800 y 500 a. C. Posteriormente continuó teniendo actividad durante el Preclásico Tardío.
Los investigadores encontraron una planificación arquitectónica considerablemente compleja para una sociedad tan antigua.
Entre sus elementos destacan:
- Pirámides radiales.
- Grupos arquitectónicos triádicos.
- Complejos conocidos como Grupos E.
- Monumentos de piedra.
- Esculturas antropomorfas.
- Espacios posiblemente destinados a actividades ceremoniales.
Uno de los elementos que más llamó la atención fueron dos esculturas antropomorfas conocidas como “Los Abuelos”, una representación de un hombre y una mujer que posiblemente simbolizaban una pareja ancestral.
Estas esculturas dieron nombre al asentamiento.
Los arqueólogos consideran que podrían estar relacionadas con antiguas prácticas de veneración de los antepasados, aunque la función exacta de las figuras todavía se encuentra bajo investigación. La interpretación debe realizarse con cautela, ya que los investigadores no pueden afirmar de manera definitiva qué representaban para las personas que las construyeron.
Un entierro frente a las esculturas
La importancia ritual del lugar se ve reforzada por otros descubrimientos.
Cerca de las esculturas se encontró un entierro humano acompañado de elementos que formaban parte de una ofrenda. También se documentaron restos de dos felinos y objetos como vasijas, conchas y puntas de flecha.
Los arqueólogos encontraron además una estela todavía en posición vertical, un elemento particularmente valioso para estudiar la evolución de la tradición monumental maya durante las primeras etapas de esta civilización.
Estos descubrimientos convierten a Los Abuelos en un sitio especialmente importante para investigar la aparición de prácticas ceremoniales y formas tempranas de organización social en el Petén.
Los primeros observatorios y la arquitectura astronómica maya
Otro de los elementos destacados de Los Abuelos es la presencia de un Grupo E, un tipo de conjunto arquitectónico ampliamente relacionado con prácticas de observación astronómica entre los antiguos mayas.
Estos complejos están formados por estructuras organizadas de una manera específica que permitía observar determinadas posiciones del Sol durante momentos importantes del año, como los solsticios y equinoccios.
Uno de los ejemplos más conocidos se encuentra precisamente en Uaxactún. Sin embargo, los investigadores consideran que el conjunto identificado en Los Abuelos podría ser incluso más antiguo.
Esto resulta especialmente significativo porque demuestra que los conocimientos astronómicos y la arquitectura ceremonial no aparecieron de repente durante el periodo Clásico maya. Algunos de estos conocimientos y tradiciones ya estaban desarrollándose cientos de años antes.
La evidencia contribuye, por tanto, a modificar una visión demasiado simplificada de la historia maya en la que las grandes ciudades, los conocimientos astronómicos y la arquitectura monumental habrían surgido únicamente durante el periodo Clásico.
Petnal: una pirámide de 33 metros escondida en la selva
A pocos kilómetros de Los Abuelos se encuentra Petnal, el segundo gran asentamiento identificado durante las investigaciones.
Mientras Los Abuelos parece haber tenido una marcada función ceremonial, Petnal presenta características que podrían indicar una función política o administrativa de mayor importancia.
El elemento más impresionante del sitio es una pirámide de aproximadamente 33 metros de altura. La construcción conserva en su parte superior una habitación con restos de pintura mural sobre estuco, incluyendo pigmentos en tonos rojos, blancos y negros.
La conservación de estos restos es especialmente importante porque los murales pueden proporcionar información que no se obtiene únicamente a través de la arquitectura.
Los colores, las representaciones, las técnicas constructivas y los materiales utilizados pueden ayudar a reconstruir aspectos relacionados con la religión, la política, la identidad y la organización social de quienes ocuparon el lugar.
Además, la existencia de una construcción monumental de semejante tamaño durante el Preclásico demuestra que las comunidades mayas de esta región ya tenían la capacidad de movilizar grandes cantidades de trabajadores y recursos.
Cambrayal y una sorprendente infraestructura hidráulica
El tercer asentamiento es Cambrayal, situado aproximadamente a cinco kilómetros de Los Abuelos.
Este lugar aporta otra pieza fundamental para comprender el nivel de organización alcanzado por estas sociedades.
En Cambrayal fueron identificados canales y estructuras relacionadas con el manejo del agua, además de una infraestructura hidráulica asociada a espacios palaciegos. También se reportó una especie de piscina localizada en la parte superior de un templo.
El manejo del agua era un desafío fundamental para las comunidades que habitaban las Tierras Bajas Mayas.
La capacidad de captar, conducir, almacenar y utilizar agua podía ser determinante para mantener asentamientos relativamente grandes, especialmente en un entorno donde las condiciones de disponibilidad de agua podían variar considerablemente entre las estaciones.
Por eso, las estructuras hidráulicas de Cambrayal no deben interpretarse simplemente como canales aislados. Forman parte de una evidencia más amplia sobre la capacidad de planificación y adaptación de las sociedades mayas antiguas.
Tres ciudades que formaban un mismo paisaje político y ceremonial
Uno de los aspectos más importantes del descubrimiento es que los investigadores no están estudiando tres lugares completamente independientes.
Los Abuelos, Petnal y Cambrayal se encuentran relativamente cerca y presentan características complementarias.
La disposición de estos asentamientos permite plantear la existencia de un paisaje regional en el que diferentes centros pudieron desempeñar distintas funciones.
De forma general, las investigaciones apuntan a que:
Los Abuelos habría destacado como un importante centro ceremonial y de culto ancestral.
Petnal habría tenido una función política o administrativa, asociada a una arquitectura monumental de gran tamaño.
Cambrayal destaca por sus sistemas de manejo del agua y su infraestructura.
Esta diversidad es importante porque demuestra que las sociedades mayas del Preclásico no necesariamente estaban organizadas alrededor de un único tipo de ciudad. Existían diferentes centros con funciones especializadas que podían formar parte de una misma red regional.
¿Qué fue el periodo Preclásico maya?
Para comprender la importancia del descubrimiento es necesario ubicarlo dentro de la historia de Mesoamérica.
El periodo Preclásico maya corresponde a una etapa de varios siglos durante la cual las comunidades mayas experimentaron transformaciones profundas. Fue durante este periodo cuando comenzaron a consolidarse poblaciones cada vez más grandes, sistemas políticos complejos, arquitectura monumental, prácticas religiosas institucionalizadas y redes regionales de intercambio.
Tradicionalmente se divide en distintas fases. Los hallazgos de Los Abuelos son especialmente importantes porque incluyen evidencia del Preclásico Medio, aproximadamente entre 800 y 500 a. C., además de actividad posterior durante el Preclásico Tardío.
Esto significa que algunas de las estructuras encontradas anteceden por varios siglos al periodo de máximo desarrollo de ciudades como Tikal.
En otras palabras, cuando algunas de las ciudades mayas más famosas todavía no habían alcanzado el nivel de monumentalidad por el que posteriormente serían conocidas, ya existían comunidades capaces de construir grandes complejos ceremoniales y desarrollar una planificación urbana sofisticada en el Petén.
Una historia más antigua de lo que se pensaba
Los descubrimientos también ayudan a cuestionar la idea de que la civilización maya surgió repentinamente con las grandes ciudades del periodo Clásico.
La evidencia arqueológica acumulada durante las últimas décadas muestra que la complejidad social maya se desarrolló durante un proceso mucho más prolongado.
Los sitios de Los Abuelos, Petnal y Cambrayal constituyen una nueva pieza dentro de ese proceso.
Sus pirámides, monumentos, sistemas hidráulicos, complejos ceremoniales y evidencias funerarias muestran que durante el Preclásico ya existían comunidades capaces de organizar el trabajo colectivo, construir arquitectura monumental y desarrollar sistemas religiosos y políticos complejos.
Incluso algunas de las tradiciones arquitectónicas y astronómicas posteriormente asociadas con grandes ciudades mayas tienen antecedentes que pueden rastrearse hasta estos periodos tempranos.
El descubrimiento no significa que las ciudades hayan aparecido de la noche a la mañana
Aunque algunos titulares internacionales describieron el hallazgo como el descubrimiento de “ciudades perdidas” o “ciudades de 3.000 años”, existe un matiz importante.
Los Abuelos fue identificado arqueológicamente en 2023, y posteriormente continuaron las investigaciones y excavaciones. El anuncio público de los principales resultados ocurrió en mayo de 2025.
Por lo tanto, no se trata de que los arqueólogos hayan llegado recientemente a la selva y encontrado de repente tres ciudades completamente desconocidas. Se trata de un proceso de investigación que permitió identificar, estudiar y confirmar progresivamente la importancia de estos asentamientos.
Esta precisión es importante para entender cómo funciona realmente la arqueología.
Un sitio arqueológico puede ser identificado inicialmente por determinadas evidencias, pero determinar su antigüedad, extensión, función y relación con otros asentamientos requiere años de excavaciones, análisis de materiales, estudios arquitectónicos y comparación con otros sitios.
¿Por qué este hallazgo es importante para Mesoamérica?
El descubrimiento tiene relevancia más allá de Guatemala.
Mesoamérica fue una de las grandes áreas culturales de la América prehispánica. En ella surgieron sociedades complejas como la maya, la mexica, la zapoteca y otras civilizaciones que desarrollaron sistemas políticos, religiosos, arquitectónicos y científicos propios.
En el caso de los mayas, el Petén constituye una región fundamental para estudiar los primeros siglos de desarrollo de sus sociedades.
Los nuevos datos permiten investigar preguntas esenciales:
- ¿Cómo surgieron los primeros centros urbanos mayas?
- ¿Cuándo comenzaron a construirse grandes complejos ceremoniales?
- ¿Cómo se relacionaban los centros religiosos con los centros políticos?
- ¿Qué importancia tenían los cultos a los antepasados?
- ¿Cómo utilizaban los antiguos mayas el agua?
- ¿Cuándo comenzaron a desarrollarse determinados conocimientos astronómicos?
- ¿Cómo evolucionó la arquitectura monumental antes del periodo Clásico?
Los Abuelos, Petnal y Cambrayal no responden por sí solos todas estas preguntas, pero proporcionan nuevas evidencias para intentar responderlas.
Una ventana hacia los orígenes de la civilización maya
Uno de los aspectos más fascinantes de este descubrimiento es que las estructuras no solamente representan edificios antiguos.
Cada pirámide, entierro, canal, mural, escultura o fragmento cerámico constituye una pieza de información sobre las personas que construyeron y utilizaron estos lugares.
Las esculturas de Los Abuelos pueden aportar información sobre las creencias relacionadas con los antepasados. La pirámide de Petnal permite estudiar la arquitectura monumental y la decoración de los edificios. Los canales de Cambrayal muestran conocimientos relacionados con el manejo del agua.
En conjunto, estos elementos permiten reconstruir parcialmente una sociedad que existió hace más de dos mil años.
Y quizá esa sea la mayor importancia del descubrimiento: la selva del Petén no solamente escondía ruinas, sino una parte todavía poco conocida de la historia de cómo se desarrolló la civilización maya.
Una investigación que continúa
El anuncio realizado en 2025 no representa el final de las investigaciones.
Los sitios arqueológicos requieren procesos prolongados de excavación, documentación, conservación y análisis. Cada temporada de trabajo puede revelar nuevos edificios, objetos o relaciones entre estructuras que cambien las interpretaciones anteriores.
El propio proyecto PARU ha demostrado que todavía existen grandes áreas del Petén que necesitan ser estudiadas. La identificación de Los Abuelos, Petnal y Cambrayal muestra que incluso en una región cercana a sitios arqueológicos famosos pueden existir asentamientos de enorme importancia histórica que permanecieron ocultos durante siglos.
Por ello, los investigadores consideran que estos hallazgos pueden contribuir a replantear la comprensión de la organización ceremonial y sociopolítica del Petén prehispánico.
Un patrimonio que permanece bajo la selva
El descubrimiento de las tres ciudades mayas también pone de manifiesto la necesidad de proteger el patrimonio arqueológico de Guatemala.
La selva del Petén ha contribuido a conservar numerosos vestigios durante siglos, pero los sitios arqueológicos también enfrentan amenazas como el saqueo, la degradación ambiental y las dificultades propias de conservar estructuras de piedra y materiales orgánicos en un ambiente tropical.
El estudio científico de estos lugares permite no solo conocer el pasado, sino también establecer estrategias para conservarlo.
Los hallazgos de Los Abuelos, Petnal y Cambrayal constituyen así una nueva pieza en el enorme rompecabezas de la historia maya. Sus pirámides, monumentos, espacios ceremoniales y sistemas hidráulicos muestran que mucho antes del esplendor de las grandes ciudades del periodo Clásico, las comunidades del Petén ya habían desarrollado formas complejas de organización, arquitectura y pensamiento religioso.
La selva que durante siglos ocultó estas estructuras ahora está permitiendo reconstruir una etapa fundamental de la historia de Mesoamérica: el nacimiento y consolidación de las primeras grandes sociedades mayas.