El terremoto de magnitud 7,4, ocurrido el 10 de agosto de 2026, ha provocado una de las emergencias más graves registradas recientemente en Colombia. De acuerdo con el balance más reciente de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), con corte a las 7:30 de la mañana del 16 de agosto, la emergencia afecta a 450 municipios de 15 departamentos y ha dejado 185.016 personas afectadas.
El balance nacional registra 289 personas fallecidas, 4.187 heridas y 143 desaparecidas. Además, 354 personas han sido rescatadas. La emergencia también ha afectado a numerosas familias: se contabilizan 120.238 familias afectadas. En cuanto a los animales, los organismos de emergencia han logrado rescatar 510, mientras que otros 822 animales resultaron afectados.
Uno de los sectores más golpeados es el de la vivienda. Según la UNGRD, 127.557 viviendas presentan daños y 26.945 quedaron completamente destruidas. A esto se suman 66 edificios que colapsaron, lo que demuestra la magnitud de los daños estructurales ocasionados por el movimiento sísmico.
La infraestructura pública también sufrió graves consecuencias. Se reportan daños en 285 centros de salud, 2.838 centros educativos y 3.782 centros comunitarios. Asimismo, resultaron afectadas 407 vías, 92 acueductos, 44 puentes vehiculares y 12 puentes peatonales. También se registraron daños en cinco aeropuertos, dificultando el transporte y la llegada de ayuda a algunas zonas afectadas.
Variación de las cifras
La UNGRD explicó que las cifras de fallecidos, heridos, desaparecidos y daños materiales pueden cambiar entre un balance y otro. Esto ocurre porque la información inicialmente enviada por las autoridades regionales suele ser preliminar y necesita ser verificada antes de incorporarse al consolidado nacional.
Desde el jueves, los departamentos comenzaron a actualizar sus reportes con información más precisa. En el caso de los heridos, por ejemplo, el sector salud está comparando los reportes de emergencia con los registros oficiales de las personas atendidas en hospitales y centros médicos.
De igual manera, las cifras de fallecidos y desaparecidos son revisadas por Medicina Legal y la Fiscalía, que deben confirmar cada caso. Por esta razón, la UNGRD advierte que los números pueden aumentar o disminuir conforme avancen las labores de búsqueda, identificación y verificación.
Situación en las principales ciudades
Varias ciudades capitales permanecen en alerta roja debido a los daños provocados por el terremoto. Entre ellas están Cali, Pereira, Manizales, Quibdó y Armenia. Sin embargo, es importante señalar que las cifras detalladas de estas ciudades corresponden a un balance anterior, con corte a las 10:00 de la mañana del 15 de agosto, por lo que pueden ser diferentes de las cifras consolidadas nacionalmente el 16 de agosto.
En Quibdó, Chocó, se reportaron 9 fallecidos y 119 heridos, además de cuatro personas rescatadas. Los daños en viviendas incluyen 2.125 viviendas averiadas y 100 colapsadas, mientras que también se registraron numerosas estructuras afectadas.
Cali, Valle del Cauca, aparece como una de las ciudades con mayores consecuencias humanas en el reporte anterior. Se contabilizaban 111 personas fallecidas, 1.416 heridas y 77 desaparecidas, aunque esta última cifra estaba siendo revisada. También habían sido rescatadas 88 personas. La ciudad registraba daños en viviendas, estructuras, instituciones educativas, vías, sistemas de acueducto y energía. Para atender la emergencia se desplegaron 750 rescatistas, incluidos equipos de apoyo provenientes de otras regiones, además de 14 perros especializados en labores de búsqueda y rescate.
En Manizales, Caldas, el balance anterior registraba 6 fallecidos y 211 heridos, además de alrededor de 4.000 damnificados. Se reportaron miles de viviendas averiadas y otras completamente colapsadas, así como daños en instituciones educativas y otras estructuras. También fueron rescatados 31 animales.
Pereira, Risaralda, presentaba una situación particularmente grave en el balance del 15 de agosto. Se reportaban 95 fallecidos, 259 heridos y 270 desaparecidos, junto con 260 personas rescatadas. La ciudad también registraba importantes daños en viviendas y estructuras. Debido a las afectaciones, el Terminal de Transporte de Pereira permanecía cerrado y el Aeropuerto Internacional Matecaña operaba con restricciones, dificultando la movilidad de personas y la llegada de ayuda.
Por su parte, en Armenia, Quindío, se contabilizaba una persona fallecida, 134 heridas, 3.412 damnificados y una persona rescatada. También se habían registrado daños importantes en viviendas, estructuras, instituciones educativas y centros de salud. Seis animales habían sido rescatados.
Respuesta del Gobierno en el Chocó
Además de las labores de rescate y atención inmediata, el Gobierno anunció medidas para la reconstrucción de las zonas afectadas. Durante una visita a Quibdó, el presidente Abelardo de la Espriella anunció un programa denominado “Plan Marshall”, destinado a la reconstrucción y al desarrollo del departamento del Chocó.
El Gobierno también anunció la designación de un gerente especial, cuya función será coordinar las necesidades del departamento que requieran intervención del Gobierno Nacional y articular la respuesta entre las autoridades nacionales, departamentales y municipales.
La intención anunciada por el Gobierno es que la reconstrucción no se limite a reparar los daños ocasionados por el terremoto, sino que también contribuya al desarrollo a largo plazo del Chocó. El Ejecutivo aseguró que busca convertir al departamento en un ejemplo de resiliencia y recuperación, además de responder a lo que considera una deuda histórica con una región que durante años ha enfrentado problemas de infraestructura y atención estatal.
En conclusión
El terremoto de magnitud 7,4 ha generado una emergencia de gran escala en Colombia. El balance nacional más reciente habla de 289 muertos, 4.187 heridos, 143 desaparecidos y más de 185.000 personas afectadas, junto con decenas de miles de viviendas dañadas o destruidas y graves afectaciones en hospitales, colegios, vías, puentes, acueductos y aeropuertos.
La situación continúa siendo dinámica, porque los organismos de emergencia siguen buscando personas, verificando fallecimientos y desaparecidos y evaluando los daños materiales. Por ello, las cifras pueden cambiar en los próximos balances.
Al mismo tiempo, ciudades como Cali, Pereira, Manizales, Quibdó y Armenia enfrentan importantes dificultades y permanecen en alerta roja. Mientras continúa la atención de emergencia, el Gobierno comienza a plantear una segunda etapa enfocada en la reconstrucción, especialmente en el Chocó, donde se anunció el llamado “Plan Marshall”.
En términos generales, la emergencia no solo representa una crisis humanitaria por el número de víctimas, sino también un enorme desafío para Colombia en materia de vivienda, salud, educación, infraestructura, transporte, servicios públicos y recuperación económica.