Linares | La vía que conecta con Ancuya y Sandoná se volvió trampa mortal.

Campesinos, transportadores y vecinos están mamados. La carretera que mueve la economía del occidente nariñense está llena de huecos, material regado y cero mantenimiento. Lo que era ruta hoy es riesgo.

El colmo: hay escombros y material de construcción tirado en plena calzada. Toca esquivar, frenar, rezar. Para las familias rurales, esa vía es la vida. Por ahí sale el café, la panela, el sustento. Pero las administraciones de Ancuya y Sandoná no se ponen de acuerdo.

Resultado: obras paradas, cero inversión y comunidades aisladas. Los líderes lo dicen claro: falta voluntad política y sobra negligencia. Mientras tanto, los carros sufren y la plata de la gente se pierde en el camino.

Por eso el grito ahora es directo al Gobierno de Nariño. Piden que intervenga ya, medie y obligue a arreglar esa vía antes de que pase una tragedia.

Linares no pide lujos. Pide carretera digna para trabajar 💛