Contexto de la visita presidencial al Vaticano
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, realizó a inicios de julio de 2026 una visita oficial a Italia y al Vaticano, en la que sostuvo una audiencia privada con el papa León XIV en el Palacio Apostólico. Durante este encuentro, ambas partes abordaron temas clave como la situación sociopolítica de Colombia y América Latina, el impacto de los conflictos armados, el crimen organizado transnacional y el cambio climático.
De acuerdo con el comunicado de la Santa Sede, la reunión también reafirmó las buenas relaciones diplomáticas entre Colombia y el Vaticano, destacando la cooperación en temas de paz, reconciliación y unidad nacional.
La imagen que desató la polémica
La controversia surgió tras la difusión de fotografías del encuentro, en las que se observa a la delegación colombiana acompañando al mandatario. En dichas imágenes, además de funcionarios y familiares del presidente, apareció Vanessa Cortés Carmona, identificada públicamente como la pareja sentimental de Petro.
En la escena también estaban la hija del presidente, Andrea Petro Herrán; sus nietas; el jefe de comunicaciones de la Presidencia; y el embajador de Colombia ante el Vaticano, Iván Velásquez. Sin embargo, la presencia de Cortés llamó especialmente la atención al no tener un cargo oficial dentro del Gobierno.
¿Quién es Vanessa Cortés y por qué genera cuestionamientos?
Vanessa Cortés se hizo conocida en Colombia en 2024, cuando fue vista caminando de la mano con el presidente en Panamá. Desde entonces, ha sido señalada como su pareja sentimental, aunque su rol nunca ha sido formalizado dentro del ámbito institucional.
Según reportes de prensa, su cercanía con el mandatario se remontaría a la campaña presidencial de 2022. Además, su crecimiento económico ha sido objeto de escrutinio mediático, ya que pasó de ingresos modestos a un patrimonio significativamente mayor en pocos años, incluyendo la creación de una empresa de consultoría.
El punto central: ¿en calidad de qué asistió?
La principal inquietud que generó su presencia en el Vaticano radica en que no existe claridad sobre el rol que desempeñó dentro de la comitiva oficial. A diferencia de otros asistentes, Cortés no ocupa un cargo público ni figura como funcionaria del Estado colombiano.
Tampoco fue mencionada en los comunicados oficiales del Vaticano ni en los reportes institucionales del Gobierno colombiano, lo que ha alimentado interrogantes sobre los criterios de inclusión en la delegación presidencial.
Una polémica en el cierre del gobierno
La aparición de Cortés en este evento internacional se suma a otras controversias que han rodeado la vida personal del presidente Petro, especialmente en relación con su situación sentimental. Aunque continúa casado con Verónica Alcocer, quien ha ejercido como primera dama, el propio mandatario ha señalado distanciamientos en su relación.
En este contexto, la presencia de una figura no oficial en un encuentro diplomático de alto nivel ha reavivado el debate público sobre la transparencia, los protocolos y los límites entre la vida privada y la función pública.