Wilmer Antonio Cruz, conocido como “El Topo de La Guaira”, se convirtió en uno de los rostros más destacados de las labores de rescate tras el terremoto que afectó el norte de Venezuela. Según testimonios de residentes y voluntarios, logró salvar a cerca de 60 personas atrapadas entre los escombros.
Después de participar durante varios días en las operaciones de rescate, Cruz denunció públicamente la falta de apoyo del gobierno a las víctimas y a los equipos voluntarios. Poco tiempo después, familiares y organizaciones de derechos humanos reportaron su desaparición, asegurando que fue visto por última vez cuando un grupo de hombres vestidos de negro se lo llevó.
Hasta el momento, las autoridades venezolanas no han informado oficialmente sobre su paradero, mientras organizaciones civiles y defensores de derechos humanos exigen una investigación para esclarecer lo ocurrido.