El legendario Estadio Azteca de Ciudad de México reabrió sus puertas hoy con un partido amistoso entre México y Portugal, sirviendo como gran ensayo para la Copa del Mundo que iniciará en pocos meses. Sin embargo, la celebración se vio empañada por la muerte de un aficionado que cayó desde la zona de palcos poco antes del inicio del encuentro.
A pesar del incidente, el estadio lució una renovación imponente que ha sido elogiada por la FIFA. En lo deportivo, el partido terminó con un empate sin goles, un resultado que deja dudas en la selección mexicana pero que confirma el alto nivel competitivo de Portugal, rival directo de Colombia en la fase de grupos del Mundial.