El 10 de agosto de 2026, Colombia enfrentó una emergencia de gran magnitud debido a un terremoto de magnitud 7,4, ocurrido aproximadamente a las 7:34 de la mañana. El epicentro fue localizado en inmediaciones del municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, en una zona rural cercana a los límites con otros departamentos del Eje Cafetero y del suroccidente del país.
Después del terremoto, el Gobierno presentó un balance preliminar de la emergencia. Según el reporte mencionado en el texto, 111 personas fallecieron y 87 resultaron heridas. Además, se registraron importantes daños materiales, principalmente en departamentos del occidente y centro-occidente de Colombia.
Daños en viviendas y edificaciones
Uno de los principales impactos del terremoto se presentó en las viviendas y edificios. De acuerdo con el balance oficial, 1.575 viviendas resultaron averiadas, mientras que otras 37 quedaron completamente destruidas. También se reportó el colapso de 61 edificios, lo que generó situaciones de emergencia y obligó a desplegar equipos de búsqueda y rescate.
La infraestructura relacionada con servicios esenciales también sufrió daños. Se registraron 18 centros de salud averiados, 52 centros educativos afectados y 17 centros comunitarios con daños. En cuanto a las vías, 18 carreteras presentaron afectaciones, lo que pudo dificultar el desplazamiento de los equipos de emergencia y la atención de las comunidades afectadas.
Los departamentos que concentraron las mayores afectaciones fueron Risaralda, Valle del Cauca, Caldas y Chocó. También se recibieron reportes de daños en Antioquia.
Situación en Chocó
El departamento del Chocó fue especialmente importante dentro de la emergencia porque allí se ubicó el epicentro del terremoto. Además de San José del Palmar, se registraron afectaciones en Quibdó, la capital departamental.
En Quibdó se reportaron personas heridas y daños en diferentes edificaciones. Debido a la ubicación del epicentro y a las características de la zona, las autoridades mantuvieron equipos de emergencia trabajando para evaluar las condiciones y atender a las personas afectadas.
Afectaciones en el Valle del Cauca
En el Valle del Cauca, Cali fue una de las ciudades que enfrentó una de las emergencias urbanas más importantes. Las autoridades locales informaron sobre el colapso de al menos 19 edificios, algunos de los cuales tenían personas atrapadas en su interior mientras avanzaban las labores de búsqueda y rescate.
La situación obligó a los organismos de emergencia a concentrar esfuerzos en la revisión de estructuras, la búsqueda de sobrevivientes y la atención de las personas afectadas.
También se reportó una persona fallecida en Buenaventura, otra de las zonas afectadas por el terremoto.
Afectaciones en Risaralda
Risaralda fue uno de los departamentos con mayor número de víctimas. Durante la jornada se reportaron 42 personas fallecidas en los balances conocidos.
En Pereira, la capital del departamento, se registraron colapsos y daños estructurales. Los equipos de emergencia permanecieron desplegados para revisar las edificaciones que podían representar un peligro y atender los lugares donde posiblemente había personas atrapadas.
La magnitud de los daños hizo necesario realizar inspecciones técnicas antes de permitir que las personas regresaran a determinadas estructuras.
Situación en Caldas
En el departamento de Caldas, la ciudad de Manizales también presentó daños importantes. Las autoridades informaron sobre viviendas y diferentes edificaciones afectadas.
Uno de los hechos más destacados fue el colapso de una de las torres de la Catedral Basílica Metropolitana de Manizales. Además, se registraron personas fallecidas en la ciudad.
Ante el riesgo de nuevos accidentes o colapsos, las autoridades recomendaron a los ciudadanos permanecer alejados de las estructuras que presentaran daños hasta que fueran revisadas y evaluadas técnicamente.
El sismo también fue sentido en otras ciudades
El terremoto se sintió con fuerza en diferentes lugares del país. Entre las ciudades donde fue percibido se encuentran Armenia, Popayán, Medellín y Bogotá.
Sin embargo, el texto aclara que es importante diferenciar entre los lugares donde el terremoto simplemente fue sentido y aquellos donde realmente se confirmaron daños importantes.
Por ejemplo, en Bogotá los primeros informes indicaron principalmente la presencia de grietas menores y no daños estructurales generalizados. Por esta razón, la capital no debía ser presentada como una de las zonas más afectadas por la emergencia.
Esto demuestra que la intensidad con la que las personas sienten un terremoto no necesariamente significa que en ese lugar existan los mayores daños materiales.
Afectaciones en los aeropuertos
El terremoto también produjo problemas en la infraestructura aeroportuaria. En total, seis aeropuertos suspendieron sus operaciones comerciales mientras se realizaban inspecciones de seguridad para determinar si las instalaciones podían continuar funcionando.
Los aeropuertos afectados fueron:
- Aeropuerto Internacional Matecaña de Pereira.
- Aeropuerto La Nubia de Manizales.
- Aeropuerto El Caraño de Quibdó.
- Aeropuerto Internacional El Edén de Armenia.
- Aeropuerto Santa Ana de Cartago.
- Aeropuerto Gerardo Tobar López de Buenaventura.
La suspensión de las operaciones se mantuvo mientras las autoridades aeronáuticas verificaban las condiciones de seguridad de las terminales y determinaban si podían volver a prestar sus servicios normalmente.
Características del terremoto
El movimiento telúrico ocurrió aproximadamente a las 7:34 de la mañana del 10 de agosto y fue sentido en amplias zonas del territorio colombiano.
El Servicio Geológico Colombiano reportó inicialmente una magnitud de 7,4. La profundidad del terremoto fue objeto de actualizaciones en diferentes informes técnicos.
La magnitud del sismo ayuda a explicar por qué fue percibido en una zona tan extensa del país. Sin embargo, la manera en que se siente un terremoto y los daños que ocasiona no dependen únicamente de su magnitud.
También influyen factores como la profundidad del sismo, la distancia respecto al epicentro, las características del terreno y las condiciones de las edificaciones. Por eso, dos ciudades que se encuentren relativamente cerca pueden experimentar consecuencias diferentes.
Labores de emergencia y rescate
Después del terremoto, el Gobierno mantuvo desplegados diferentes equipos de atención de emergencias. Las principales labores estuvieron relacionadas con la búsqueda y rescate de personas, la atención de los heridos, la evaluación de edificaciones y la remoción de escombros.
Los organismos de emergencia también tuvieron que verificar los reportes provenientes de diferentes municipios para establecer con mayor precisión la cantidad de personas afectadas y los daños materiales.
Debido a que las labores de inspección y rescate continuaban, las cifras de fallecidos, heridos y daños podían cambiar durante las horas siguientes. Por esta razón, el balance presentado era considerado una información que podía actualizarse a medida que las autoridades obtuvieran nuevos datos.
Conclusión
El terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el 10 de agosto de 2026 provocó una grave emergencia en diferentes regiones de Colombia, especialmente en los departamentos de Chocó, Risaralda, Valle del Cauca y Caldas.
El balance inicial reportó 111 personas fallecidas, 87 heridas, 1.575 viviendas averiadas, 37 viviendas destruidas y 61 edificios colapsados. Además, resultaron afectados centros de salud, instituciones educativas, centros comunitarios, carreteras y aeropuertos.
Las ciudades de Pereira, Cali, Manizales y diferentes municipios del Chocó estuvieron entre los lugares que presentaron daños importantes. Cali registró el colapso de numerosos edificios, Pereira tuvo un elevado número de víctimas y daños estructurales, mientras que Manizales sufrió afectaciones en viviendas y edificaciones, incluido el colapso de una torre de su Catedral Basílica Metropolitana.
El terremoto también fue sentido en ciudades como Bogotá, Medellín, Armenia y Popayán, aunque no todas presentaron daños de la misma gravedad. En Bogotá, por ejemplo, los primeros reportes indicaron principalmente daños menores.
La emergencia requirió la participación de numerosos organismos de atención y rescate. Las autoridades continuaron realizando inspecciones, retirando escombros y buscando posibles sobrevivientes. Además, se suspendieron temporalmente las operaciones de seis aeropuertos para garantizar la seguridad de pasajeros y trabajadores.
En conclusión, el terremoto dejó importantes consecuencias humanas y materiales y obligó a las autoridades a mantener activados los mecanismos de emergencia. El balance podía seguir cambiando mientras continuaban las labores de búsqueda, rescate, evaluación y verificación de los daños en las diferentes regiones afectadas.