Camila Velásquez, La directora regional de la CAR.

La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), en ejercicio de su autoridad ambiental, impuso una medida preventiva de suspensión de vertimientos a una granja porcícola ubicada en la vereda Buenos Aires, del municipio de Nilo, tras evidenciar una presunta afectación a los recursos suelo y agua en el área de influencia de la ronda del río Sumapaz.

Durante una visita de inspección, el equipo técnico de la Dirección Regional Alto Magdalena verificó que en el predio se desarrollaba una producción porcina con animales de diferentes edades, distribuidos en seis secciones de una cochera con piso de concreto. Según el informe, los residuos generados por la actividad eran descargados directamente sobre el suelo, sin un sistema adecuado para su manejo y tratamiento.

La directora regional de la CAR Alto Magdalena, Camila Velásquez, explicó que en el lugar fueron identificados dos puntos de vertimiento. El primero correspondía a una descarga de residuos de orina, alimento, agua y desechos provenientes del lavado de los corrales, los cuales eran conducidos por una tubería de cuatro pulgadas durante aproximadamente dos metros hasta un cuerpo de agua cercano. El segundo vertimiento se encontraba directamente sobre el suelo, a escasa distancia de los corrales, presentando características y olores propios de los residuos del lavado.