El mal estado de la vía afecta la economía, el transporte y el acceso a servicios básicos.
La comunidad de la vereda Huerta Vieja, en el municipio de Pajarito, lanzó un fuerte llamado a las autoridades nacionales ante el grave deterioro de la vía El Cusiana, uno de los corredores más importantes para la conexión entre Boyacá y los Llanos Orientales.
La situación es especialmente crítica en el tramo comprendido entre los PR 79 y PR 80, donde al menos cuatro puntos presentan fallas estructurales que ponen en riesgo permanente a quienes transitan por el sector.
Según denuncias de los habitantes, el estado de la carretera ha empeorado progresivamente debido a factores como las lluvias, la inestabilidad del terreno y la falta de mantenimiento oportuno.
Deslizamientos, pérdida de banca y agrietamientos en la calzada son algunas de las problemáticas que hoy convierten este tramo en un verdadero peligro, tanto para vehículos particulares como para transporte de carga y servicio público.
Campesinos, estudiantes, transportadores y trabajadores aseguran que deben enfrentar a diario condiciones extremas para movilizarse, lo que no solo incrementa el riesgo de accidentes, sino que también afecta gravemente la economía local.

El transporte de productos agrícolas se ha visto limitado, generando pérdidas y retrasos en la comercialización, mientras que el acceso a servicios básicos como educación y salud se dificulta cada vez más.
La comunidad también expresó su inconformidad frente a lo que consideran una falta de respuesta efectiva por parte de las entidades competentes.
Aunque se han realizado denuncias y solicitudes en repetidas ocasiones, aseguran que las soluciones han sido temporales o insuficientes para atender la magnitud del problema.
Ante este panorama, los habitantes elevaron un llamado urgente al Instituto Nacional de Vías (Invías) para que intervenga de manera inmediata y estructural en los puntos críticos.
Insisten en la necesidad de ejecutar obras definitivas que garanticen la estabilidad de la vía y la seguridad de los usuarios. “Huerta Vieja está cansada de esperar”, señalaron líderes comunitarios, quienes advierten que la situación podría desencadenar una emergencia mayor si no se actúa con rapidez.