Un balance financiero alarmante

La Nueva EPS, una de las entidades promotoras de salud más grandes de Colombia, cerró el año 2024 con un panorama financiero crítico: pérdidas por $4,8 billones y pasivos que alcanzan los $22,5 billones, según reportes recientes conocidos por el sector. Estas cifras encienden las alarmas sobre la sostenibilidad de la entidad y su impacto en millones de afiliados en el país.

El resultado negativo refleja un deterioro progresivo en las finanzas de la EPS, que ya venía enfrentando dificultades estructurales asociadas al modelo de aseguramiento en salud, el aumento en los costos de atención y problemas en el flujo de recursos.

¿Por qué Nueva EPS acumuló estas pérdidas?

Diversos factores explican el complejo escenario financiero de la entidad:

1. Crecimiento en costos de atención

El incremento en la demanda de servicios médicos, especialmente de alta complejidad, ha elevado significativamente los gastos. Enfermedades crónicas, tratamientos especializados y tecnologías costosas han presionado el gasto operativo.

2. Insuficiencia en la Unidad de Pago por Capitación (UPC)

Expertos del sector han señalado que los recursos que el Estado gira por cada afiliado (UPC) no están cubriendo completamente los costos reales de atención, lo que genera déficits acumulados en varias EPS, incluida Nueva EPS.

3. Deudas con clínicas y hospitales

Los pasivos por $22,5 billones incluyen obligaciones con prestadores de servicios de salud. Esto ha provocado tensiones en la red hospitalaria, retrasos en pagos y, en algunos casos, limitaciones en la atención a usuarios.

4. Problemas estructurales del sistema

El modelo de intermediación ha sido cuestionado por su eficiencia y sostenibilidad. La acumulación de deudas y pérdidas en varias EPS refleja una crisis más amplia del sistema de salud colombiano.

Impacto en los usuarios

Nueva EPS cuenta con millones de afiliados en el régimen contributivo y subsidiado, por lo que su situación financiera tiene implicaciones directas en la prestación del servicio:

  • Demoras en citas médicas y procedimientos.
  • Dificultades en la entrega de medicamentos.
  • Reducción o cambios en la red de prestadores.
  • Incertidumbre sobre la continuidad del servicio.

Aunque la entidad sigue operando, el deterioro financiero genera preocupación entre los usuarios y el personal médico.

Intervención y medidas del Gobierno

Ante la crisis de varias EPS, el Gobierno nacional ha implementado medidas como la intervención administrativa de algunas entidades y el fortalecimiento de la supervisión a través de la Superintendencia Nacional de Salud.

En el caso de Nueva EPS, se han intensificado los controles financieros y operativos, buscando garantizar la atención a los afiliados y evitar una interrupción en los servicios.

Debate sobre la reforma a la salud

El caso de Nueva EPS se ha convertido en un punto clave dentro del debate sobre la reforma al sistema de salud en Colombia. Mientras algunos sectores consideran que estos resultados evidencian la necesidad de eliminar la intermediación de las EPS, otros advierten que el problema radica en la falta de recursos y ajustes técnicos al modelo actual.

¿Qué viene para Nueva EPS?

El futuro de la entidad dependerá de múltiples factores, entre ellos:

  • Decisiones del Gobierno sobre el modelo de salud.
  • Posibles procesos de reorganización o intervención más profunda.
  • Ajustes en la financiación del sistema.
  • Acuerdos con prestadores para manejar la deuda acumulada.

Por ahora, el reto principal es garantizar la continuidad en la atención de millones de colombianos, en medio de una de las crisis más complejas que ha enfrentado el sistema de salud en los últimos años.