Una jornada pedagógica acercó a estudiantes del Jardín Infantil CENTIR al ciclo del agua, su potabilización y la importancia de proteger este recurso.
Hablar del agua con los niños también puede convertirse en una experiencia de juego, descubrimiento y aprendizaje. Así quedó demostrado durante una jornada pedagógica desarrollada en el Jardín Infantil CENTIR, en Pasto, donde los más pequeños conocieron de una manera didáctica el recorrido que realiza este recurso antes de llegar a los hogares.
La actividad permitió explicar, mediante dinámicas lúdicas, algunos aspectos relacionados con el ciclo del agua, desde su presencia en la naturaleza hasta los procesos necesarios para hacerla apta para el consumo humano.
Uno de los recursos utilizados durante la jornada fue un video protagonizado por Susurro, la guardiana de las montañas, personaje que acompañó a los niños y niñas en un recorrido por diferentes conceptos relacionados con el agua y su importancia para la vida.
Más allá de aprender cómo funciona el proceso de potabilización, la jornada buscó generar desde edades tempranas una reflexión sobre el uso responsable del recurso. Cerrar correctamente una llave, evitar desperdicios y comprender que el agua no es ilimitada son aprendizajes que pueden comenzar desde la infancia.
La actividad fue desarrollada por Empopasto, a través de su Subgerencia Socioambiental y Territorial, como parte de sus acciones de educación ambiental dirigidas a las nuevas generaciones.
El encuentro dejó una idea sencilla, pero fundamental: conocer de dónde viene el agua y todo lo que ocurre antes de que llegue a una vivienda también ayuda a comprender por qué es necesario cuidarla.
Porque cuando el aprendizaje se convierte en juego, cuidar el agua puede empezar mucho antes de que los niños sean conscientes de cuánto depende la vida de ella.