Cuando la situación se repite y afecta la convivencia vecinal la comunidad puede iniciar varias actuaciones. Los daños en zonas comunes por mascotas en comunidades de vecinos pueden acabar teniendo consecuencias legales para sus propietarios. La ley de propiedad horizontal recoge obligaciones claras cuando un perro o un gato ensucia el portal araña puertas o deteriora paredes y ascensores del edificio punto Aunque convivir con animales domésticos forma parte de la vida diaria en muchas comunidades la normativa Recuerda que los etarios deben garantizar el comportamiento adecuado de los espacios compartidos. El artículo 9.1 de la ley de propiedad horizontal Establece que los vecinos y ocupantes de una vivienda tienen la obligación de respetar las instalaciones y servicios comunes además de evitar cualquier deterioro en estos espacios.