Tras cerca de cuatro meses de tensiones comerciales entre Colombia y Ecuador, la eliminación de los aranceles ordenada por la Comunidad Andina genera expectativas de recuperación económica en la frontera.
Después de aproximadamente cuatro meses de una intensa guerra de aranceles entre Colombia y Ecuador, los sectores comerciales de la frontera recibieron con optimismo la decisión de desmontar las restricciones que afectaron el intercambio de productos entre ambos países.
El conflicto comenzó a finales de enero de 2026, cuando Ecuador impuso un arancel del 30 % a varios productos colombianos. Con el paso de las semanas, la medida fue aumentando hasta alcanzar el 100 % en abril, situación que provocó una respuesta similar por parte de Colombia.
Las restricciones comerciales impactaron directamente a comerciantes, transportadores y cambistas de ciudades fronterizas como Ipiales, donde la actividad económica depende en gran medida del intercambio binacional.
Alivio
El pasado 8 de mayo, la Comunidad Andina ordenó a ambos gobiernos retirar los aranceles a través de la resolución 2581, emitida por el secretario general Gonzalo Gutiérrez Reinel, demás, restricciones comerciales en un plazo de diez días hábiles, al considerar que dichas medidas violaban el Acuerdo de Cartagena, que garantiza el libre comercio entre los países miembros.
Posteriormente, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, anunció que los aranceles a los productos colombianos serían eliminados a partir del 1 de junio. Desde Colombia se indicó que la decisión también obedecía a las resoluciones emitidas por la Comunidad Andina.
La noticia fue recibida con satisfacción por los diferentes sectores económicos de la región fronteriza, que durante los últimos meses reportaron disminución en las ventas y dificultades para mantener sus actividades comerciales.
Sebastián Folleco, secretario de Hacienda de Ipiales, manifestó que la eliminación de los aranceles representa un importante avance para la economía local.
“Es un gran paso para que los comerciantes puedan trabajar de manera segura y recuperar la dinámica económica que se vio afectada durante estos meses”, señaló el funcionario.
Asimismo, diferentes organizaciones comerciales destacaron la importancia de restablecer las condiciones normales de intercambio entre ambos países.
Recuperación
Óscar Obando, representante del sector de comerciantes, aseguró que fueron cuatro meses especialmente difíciles para cientos de empresarios y emprendedores de la frontera.
Según indicó, las pérdidas económicas fueron significativas y varios establecimientos comerciales tuvieron que cerrar sus puertas debido a la reducción de las ventas y la incertidumbre generada por las medidas adoptadas por ambos gobiernos.
“Fueron meses bastante complicados, llenos de pérdidas. Muchos locales tuvieron que cerrar sus negocios y ahora esperamos que con esta nueva medida el comercio recupere su normalidad”, afirmó.
Por su parte, los cambistas Álvaro Salcedo, Marcos Ceballos y Jaime Yépez coincidieron en que la decisión se estaba tardando debido a las afectaciones económicas acumuladas durante el conflicto.
Los trabajadores del sector cambiario señalaron que gran parte de las pérdidas registradas durante este periodo difícilmente podrán recuperarse en el corto plazo. Sin embargo, expresaron su confianza en que la reapertura de las dinámicas comerciales permita mejorar el movimiento económico en la frontera.
También hicieron un llamado a los gobiernos de Colombia y Ecuador para mantener abiertos los canales de diálogo y evitar nuevas restricciones que afecten a los habitantes de la zona limítrofe.
Con la entrada en vigencia de la eliminación de los aranceles este 1 de junio, comerciantes y empresarios esperan que la actividad económica recupere gradualmente los niveles que mantenía antes del inicio de la disputa comercial entre las dos naciones andinas.
De izquierda a derecha: el secretario de Hacienda Sebastián Folleco, el comerciante Oscar Obando y los cambistas Álvaro Salcedo, Marcos Ceballos y Jaime Yépez.