El presidente electo Abelardo De La Espriella anunció que la Casa de Nariño dejará de ser la sede del Gobierno Nacional durante su administración y será transformada en un museo abierto al público. En su lugar, el despacho presidencial en Bogotá funcionará desde el Palacio de San Carlos, edificio donde actualmente opera la Cancillería.
Según explicó el mandatario electo, la decisión busca acercar a los ciudadanos a uno de los inmuebles más emblemáticos de la historia republicana de Colombia, permitiendo que la Casa de Nariño pueda ser visitada de manera permanente como un espacio cultural y patrimonial. Para ello, aseguró haber dado instrucciones a la ministra de Cultura designada, Paola Holguín, para liderar el proceso de adecuación del lugar como museo.
De La Espriella indicó que, cuando se encuentre en la capital del país, ejercerá sus funciones desde el Palacio de San Carlos, una edificación histórica que ya fue sede presidencial en diferentes periodos de la historia colombiana antes de convertirse en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores.
El anuncio forma parte de una estrategia más amplia de descentralización del Gobierno. El presidente electo afirmó que su administración tendrá una presencia más activa en las regiones y anunció la creación de sedes alternas de la Presidencia en ciudades como Barranquilla, Medellín y Cali, con el propósito de desarrollar parte de la agenda oficial fuera de Bogotá.