
Pasó dos años enterrada, cazando caracoles y babosas en la tierra húmeda. Ahora es adulta y tiene tres semanas. Ni una noche más.En esas tres semanas prácticamente no se alimenta. Todo su cuerpo está dedicado a una sola tarea: volar al anochecer, emitir su destello y esperar la respuesta de una hembra posada entre el pasto. Si nadie contesta antes de que se apague, el ciclo se cierra ahí.En México el género Photinus habita jardines, milpas, orillas de bosque y terrenos húmedos de buena parte del país. La población más célebre está en Nanacamilpa, Tlaxcala, donde entre junio y agosto miles de luciérnagas de la especie Photinus palaciosi se congregan en los bosques de oyamel. El fenómeno ocurre a unas dos horas de la Ciudad de México.Lo que borra la señal es la luz artificial. Cada foco de patio encendido en una noche cálida convierte el mensaje del macho en ruido: la hembra no distingue el destello, el macho no distingue la respuesta, y la temporada entera se pierde. No hay una segunda ronda hasta el año siguiente.Tres cosas que sí funcionan, desde esta semana:🌿 Apaga las luces exteriores entre las 8 y las 10 de la noche durante junio, julio y agosto.🌿 Deja sin podar la zona de pasto largo o el rincón húmedo del jardín mientras dure la temporada.🌿 Suspende los pesticidas del suelo: ahí es donde las larvas cazan durante sus dos años de vida subterránea.El apagador de tu patio es, esta noche, la herramienta de conservación más poderosa que tienes. 🪲#LuciérnagasDeMéxico #Nanacamilpa #ContaminaciónLumínica #JardínNocturno