Contexto general de la medida
El Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) ha reiterado en múltiples alertas sanitarias la prohibición de comercializar productos farmacéuticos o cosméticos sin registro sanitario en Colombia, incluyendo cremas y pomadas elaboradas a base de coca y marihuana. Estas medidas no son nuevas, pero han sido reforzadas ante la proliferación de productos “naturales” vendidos en redes sociales, mercados informales y canales digitales.
Según la autoridad sanitaria, cualquier producto que afirme tener propiedades terapéuticas debe cumplir con procesos rigurosos de evaluación en calidad, seguridad y eficacia antes de ser autorizado para su venta.
Las cremas de coca y marihuana: por qué están en la mira
El Invima ha emitido alertas específicas sobre productos como la llamada “pomada de coca y marihuana” y otras variantes con ingredientes como árnica, señalando que:
- No cuentan con registro sanitario, por lo que su comercialización es ilegal.
- En algunos casos, presentan información fraudulenta en etiquetas, incluyendo números de registro inexistentes.
- Se desconoce su composición real, lo que implica riesgos potenciales para la salud.
Incluso se han documentado efectos adversos, como reacciones dermatológicas graves (toxicodermia) asociadas al uso de estos productos.
¿Qué dice la ley en Colombia?
La normativa colombiana establece que:
- Todo medicamento, cosmético o producto con fines terapéuticos debe contar con registro sanitario otorgado por el Invima.
- Según el marco legal (Decreto 677 de 1995), un producto sin este registro es considerado fraudulento.
- Su fabricación, distribución o venta puede derivar en sanciones administrativas e incluso penales.
Esto aplica tanto a productos sintéticos como a aquellos que se promocionan como “naturales” o “artesanales”.
Cannabis medicinal sí, pero bajo regulación estricta
Es importante diferenciar que en Colombia el cannabis medicinal es legal, pero bajo condiciones muy específicas:
- Solo puede comercializarse con autorización sanitaria y bajo supervisión médica.
- Debe provenir de cultivos licenciados y procesos regulados.
- Los productos deben cumplir estándares farmacéuticos y ser dispensados en establecimientos autorizados.
Por lo tanto, el problema no es el ingrediente en sí, sino la falta de control sanitario y legalidad del producto final.
Riesgos para los consumidores
El Invima advierte que adquirir estos productos puede implicar:
- Exposición a sustancias contaminantes o no declaradas.
- Uso de componentes sin dosificación adecuada.
- Falsa sensación de tratamiento médico, lo que puede retrasar diagnósticos reales.
Además, muchos de estos productos se comercializan por internet o cadenas de mensajería, lo que dificulta su trazabilidad y control.
Recomendaciones de la autoridad sanitaria
El Invima recomienda a la ciudadanía:
- No comprar productos sin registro sanitario vigente.
- Verificar la autenticidad del registro en los canales oficiales.
- Suspender inmediatamente el uso si ya se adquirió uno de estos productos.
- Reportar puntos de venta o efectos adversos a las autoridades de salud.
Un problema creciente en el mercado informal
El auge de productos “naturales” y remedios alternativos ha impulsado la circulación de cremas, aceites y ungüentos con supuestas propiedades analgésicas o antiinflamatorias. Sin embargo, las autoridades insisten en que natural no significa seguro, especialmente cuando no existe control sanitario.
Este fenómeno también evidencia la necesidad de educación al consumidor y mayor vigilancia sobre el comercio digital y ambulante.