investigación liderada por lacientíficos Universidad de París y publicada en Science Advances sostiene que el meteorito que provocó la extinción de los dinosaurios no aviares hace 66 millones de años pertenecía a un tipo de condrita carbonácea extremadamente poco frecuente. Para llegar a esa conclusión, el equipo aplicó técnicas avanzadas sobre isótopos de níquelque permitieron reconstruir la naturaleza del cuerpo celeste que dispersó material por todo el planeta.