El presidente del sindicato de trabajadores del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario en el departamento del Tolima, Alejandro Durán, expresó su preocupación por la propuesta del presidente electo Abelardo de la Espriella de eliminar el INPEC, una promesa que realizó durante su campaña presidencial al considerar que la institución está afectada por graves problemas de corrupción. Además, recordó que recientemente el mandatario electo calificó al instituto como un «cáncer» y un «nido de malandros», lo que aumentó la incertidumbre entre los trabajadores.
Durante una entrevista concedida a Caracol Radio, Durán señaló que, de hacerse realidad esta propuesta, cerca de 750 familias en el departamento del Tolima perderían su fuente de ingresos y estabilidad laboral. Asimismo, advirtió que el impacto sería mucho mayor a nivel nacional, ya que más de 18.000 familias dependen directamente de los empleos que genera el INPEC en todo el país.
El dirigente sindical manifestó que los funcionarios se encuentran atentos a las decisiones que adopte el nuevo Gobierno una vez asuma el poder. Aunque reconocen que la institución presenta problemas que deben ser solucionados, consideran que la respuesta no debe ser eliminarla, sino fortalecerla y aplicar reformas que permitan combatir la corrupción, mejorar el funcionamiento del sistema penitenciario y brindar mejores condiciones tanto para los trabajadores como para las personas privadas de la libertad.
Como alternativa, el sindicato propuso al presidente electo la creación de mesas técnicas de trabajo, en las que participen representantes del Gobierno, directivos del INPEC y trabajadores de la entidad. El objetivo de estos espacios sería analizar las principales dificultades del instituto y construir un plan de mejoramiento que permita corregir las falencias sin afectar la estabilidad laboral de miles de funcionarios.
Finalmente, Alejandro Durán hizo un llamado al nuevo Gobierno para que escuche las propuestas de quienes conocen el funcionamiento del sistema penitenciario desde dentro. Insistió en que los trabajadores están dispuestos a colaborar en un proceso de modernización y fortalecimiento de la institución, con el propósito de garantizar un servicio penitenciario más eficiente y transparente, al tiempo que se protegen los empleos de las más de 18.000 familias que dependen del INPEC en Colombia.