El Gobierno colombiano confirmó la declaratoria de situación de desastre de carácter nacional después del terremoto de magnitud 7,4 que afectó varias regiones del país.
La medida busca permitir que el Estado movilice recursos y agilice las acciones de atención para las personas afectadas. Entre las zonas con mayores daños se encuentran Chocó, Quindío, Risaralda y Caldas.
Además, el Gobierno está coordinando la ayuda internacional. Varios países han ofrecido recursos, equipos y asistencia humanitaria. Las propuestas de cooperación internacional alcanzan alrededor de 1.300 millones de dólares, aunque esto no significa que todo ese dinero vaya a entregarse directamente en efectivo.
Por ahora, Colombia está identificando cuáles son las necesidades más urgentes para solicitar ayuda específica, como alimentos, medicamentos, equipos y otros suministros.
También se anunció un plan para implementar educación virtual en las zonas donde los colegios resultaron afectados, especialmente en Armenia.
En resumen: el Gobierno declaró oficialmente la emergencia por el terremoto, está organizando la atención a los damnificados y coordinando la ayuda ofrecida por otros países para responder a las necesidades de las zonas más afectadas.