Mérida, Yucatán.— Las autoridades sanitarias de Yucatán mantienen reforzadas las acciones de prevención y control del dengue ante la llegada de la temporada de lluvias, periodo en el que el aumento de agua acumulada puede favorecer la reproducción del mosquito Aedes aegypti, principal vector de enfermedades como el dengue, el zika y el chikungunya.
La estrategia contempla fumigación, nebulización espacial, control larvario, vigilancia epidemiológica, eliminación de criaderos y campañas de saneamiento. Aunque el panorama epidemiológico de Yucatán durante 2026 ha mostrado una reducción considerable de casos, las autoridades han optado por mantener una vigilancia activa y acciones preventivas para evitar que las condiciones ambientales provoquen un incremento de la transmisión.
De acuerdo con información difundida por el Gobierno de Yucatán, las acciones son encabezadas por la Secretaría de Salud de Yucatán (SSY), con coordinación entre distintos niveles de gobierno y participación de brigadas especializadas. La estrategia se ha extendido a los 106 municipios del estado y se mantiene durante el año, con refuerzos en los periodos de mayor riesgo.
Yucatán no registra un repunte de dengue: la estrategia es preventiva
Uno de los aspectos fundamentales para entender el operativo es que la fumigación no responde, según los datos oficiales disponibles, a un repunte de casos en Yucatán.
Al contrario, el Gobierno estatal informó el 9 de junio de 2026 que los casos de dengue habían disminuido 87.8 % respecto al mismo periodo del año anterior, resultado que las autoridades atribuyeron a una estrategia que combina fumigación, eliminación de criaderos y la utilización de mosquitos con Wolbachia. En ese momento tampoco se habían registrado defunciones por dengue en la entidad.
Posteriormente, el 4 de agosto, la Secretaría de Salud de Yucatán informó que, con corte al 27 de julio, se habían confirmado 16 casos de dengue, frente a 95 registrados en el mismo periodo de 2025, lo que representaba una reducción de 83 %.
Estos datos cambian el contexto de la noticia: las fumigaciones no deben interpretarse como evidencia de una epidemia descontrolada, sino como parte de una política de prevención destinada a mantener bajos los niveles de transmisión.
Una campaña que alcanzó los 106 municipios
Uno de los principales despliegues de 2026 ocurrió entre el 3 y el 17 de junio, cuando la Secretaría de Salud de Yucatán realizó una campaña masiva de fumigación en los 106 municipios del estado.
El operativo contempló la nebulización de 30,203 hectáreas y contó con 40 vehículos equipados con sistemas de fumigación, además del trabajo de 509 brigadistas del Programa de Vectores.
La campaña se puso en marcha después de un periodo de lluvias intensas que generó condiciones favorables para la reproducción del mosquito. Las autoridades señalaron que estas circunstancias justificaban reforzar temporalmente las acciones de control vectorial.
La intervención también buscó proteger a más de 2.3 millones de habitantes de Yucatán frente a enfermedades transmitidas por mosquitos.
¿Por qué aumentan las acciones durante las lluvias?
El dengue está estrechamente relacionado con la presencia del mosquito Aedes aegypti. Este insecto puede reproducirse en pequeñas cantidades de agua acumulada en recipientes, llantas, cubetas, macetas, muebles abandonados, depósitos y otros objetos presentes en viviendas y espacios públicos.
Las lluvias pueden generar numerosos sitios de reproducción cuando el agua permanece acumulada durante varios días.
Por esa razón, la temporada de lluvias representa un periodo que requiere vigilancia especial. El objetivo de las autoridades no es esperar a que aumenten los contagios para actuar, sino reducir las poblaciones de mosquitos y los posibles criaderos antes de que se produzca una transmisión más intensa.
La propia SSY ha señalado que la prevención combina vigilancia epidemiológica, control larvario, fumigación, eliminación de criaderos, saneamiento y participación de la ciudadanía.
La fumigación no es la única herramienta
Aunque las imágenes de vehículos recorriendo calles y liberando una nube de insecticida suelen ser las más visibles, la fumigación representa solamente una parte de la estrategia.
Las autoridades explican que la nebulización está dirigida principalmente contra los mosquitos adultos. Por ello, si los criaderos permanecen intactos, nuevos mosquitos pueden desarrollarse posteriormente.
El programa estatal incluye también visitas a viviendas para identificar y eliminar lugares donde puedan desarrollarse larvas. De acuerdo con el reporte del Gobierno de Yucatán del 4 de agosto, hasta ese momento se habían revisado 152,235 viviendas mediante acciones de control larvario. Además, se habían fumigado 1,213 viviendas como parte de cercos sanitarios establecidos después de la notificación de casos.
Esto permite entender por qué las autoridades insisten en que la fumigación debe acompañarse de limpieza y eliminación de recipientes que acumulen agua.
Más de 72 mil hectáreas fumigadas durante 2026
El despliegue de control vectorial ha tenido una dimensión considerable durante el año.
Con corte al 27 de julio, la Secretaría de Salud de Yucatán reportó que se habían fumigado 72,048 hectáreas en distintas acciones preventivas.
La cifra incluye las labores realizadas durante diferentes operativos, entre ellos la campaña masiva de junio y otras intervenciones efectuadas durante periodos específicos.
En junio, por ejemplo, el operativo de fumigación cubrió los 106 municipios. Posteriormente, durante la temporada vacacional, las autoridades implementaron el llamado Operativo Costa, que contempló acciones en 16 localidades del litoral yucateco.
La estrategia demuestra que el control del dengue no se limita a las zonas urbanas de Mérida, sino que también alcanza comunidades del interior del estado y localidades costeras.
El Operativo Costa también reforzó la prevención
El litoral yucateco recibió una atención específica durante julio debido a la temporada vacacional.
Del 6 al 10 de julio, brigadas de la SSY realizaron nebulización espacial en 1,960 hectáreas distribuidas en 16 localidades costeras, con el objetivo de reducir el riesgo de enfermedades transmitidas por vector durante el periodo de mayor movilidad de habitantes y visitantes.
La medida forma parte de una estrategia que considera las condiciones particulares de las zonas costeras, donde las lluvias, la humedad y determinados ambientes pueden favorecer la presencia de mosquitos.
Mérida también amplía el control de criaderos
El trabajo contra el dengue no se concentra únicamente en la aplicación de insecticidas.
A principios de agosto, el Gobierno de Yucatán y el Ayuntamiento de Mérida pusieron en marcha una estrategia para fortalecer la recolección de residuos especiales y objetos voluminosos que pueden convertirse en criaderos de mosquitos.
El programa contempla atención en 315 colonias, 174 fraccionamientos y 47 comisarías, además de una red de 864 puntos de colecta que funcionará a lo largo del año.
Como parte de la fase intensiva se establecieron 30 contenedores en zonas prioritarias, que serán reubicados periódicamente para ampliar la cobertura de la campaña.
El objetivo es retirar de patios, calles y terrenos objetos como llantas, cubetas, muebles y otros materiales capaces de acumular agua.
La estrategia de los mosquitos con Wolbachia
Otro elemento que distingue la estrategia de Yucatán es el uso de mosquitos portadores de Wolbachia.
Las autoridades estatales explican que esta estrategia busca reducir la capacidad de los mosquitos para transmitir virus como el dengue, zika y chikungunya.
La técnica se integra con las acciones tradicionales de control vectorial y no sustituye la vigilancia epidemiológica, la eliminación de criaderos ni las fumigaciones focalizadas.
El Gobierno de Yucatán ha presentado esta tecnología como uno de los componentes de su estrategia integral para reducir la transmisión de enfermedades transmitidas por mosquitos.
¿Qué papel desempeñan las brigadas?
Las brigadas de vectores son uno de los principales componentes operativos de la estrategia.
Su trabajo incluye actividades como la identificación de criaderos, control de larvas, fumigación y nebulización, además de labores de orientación a la población.
En la campaña masiva de junio participaron 509 brigadistas y 40 vehículos especializados, mientras que las autoridades han mantenido posteriormente acciones permanentes en los municipios del estado.
Las rutas de intervención se establecen tomando en cuenta factores epidemiológicos y ambientales, de manera que los recursos puedan dirigirse hacia las zonas donde existe un mayor riesgo.
La participación de la población sigue siendo fundamental
Las autoridades sanitarias insisten en que las acciones gubernamentales por sí solas no eliminan el riesgo.
Una vivienda puede convertirse en un punto de reproducción del mosquito si existen recipientes con agua acumulada. Por ello, las campañas de salud recomiendan revisar periódicamente patios, azoteas, jardines y otros espacios exteriores.
La recomendación conocida como “Lava, tapa, voltea y tira” busca facilitar esta tarea:
- Lava los recipientes que puedan acumular agua.
- Tapa depósitos y recipientes que deban permanecer con agua.
- Voltea objetos que puedan almacenar lluvia.
- Tira aquellos objetos que ya no sean necesarios y puedan convertirse en criaderos.
La SSY también recomienda permitir el acceso de las brigadas debidamente identificadas cuando realicen labores de control en las viviendas.
Una estrategia que busca evitar que los casos vuelvan a aumentar
El escenario actual de Yucatán muestra la importancia de diferenciar entre un repunte epidemiológico y un operativo preventivo.
Mientras los datos estatales de 2026 muestran una reducción sustancial de los casos de dengue respecto a 2025, las autoridades mantienen la vigilancia porque las condiciones ambientales pueden cambiar rápidamente durante la temporada de lluvias.
La lógica de la estrategia es actuar antes de que una mayor presencia del mosquito se traduzca en un aumento de contagios.
En ese sentido, la fumigación forma parte de un sistema más amplio que incluye vigilancia epidemiológica, control larvario, saneamiento, eliminación de residuos, participación comunitaria y nuevas herramientas como Wolbachia.
Coordinación entre autoridades
Aunque la operación en territorio es encabezada por la Secretaría de Salud de Yucatán, las acciones forman parte de una coordinación más amplia entre autoridades estatales, municipales y federales.
El Gobierno de Yucatán ha señalado que existe respaldo y coordinación con el Gobierno de México para fortalecer las estrategias de salud pública en la entidad. En junio, el propio secretario de Salud federal, David Kershenobich, destacó públicamente a Yucatán por sus resultados en la prevención del dengue.
Por ello, hablar de un “frente sanitario” puede describir el carácter coordinado de las acciones, pero no sería preciso atribuir todo el despliegue directamente a la Secretaría de Salud federal.
El reto: mantener la prevención antes del siguiente ciclo de lluvias
El dengue continúa siendo una enfermedad de importancia para las regiones tropicales y subtropicales de México. Yucatán mantiene condiciones ambientales que pueden favorecer la presencia de Aedes aegypti, por lo que una reducción de casos no significa que el riesgo haya desaparecido.
La experiencia de los últimos años ha llevado a las autoridades a mantener programas permanentes de control vectorial y a reforzarlos cuando las lluvias generan condiciones favorables.
La meta para 2026 es evitar que los avances conseguidos durante los primeros meses del año se pierdan durante la temporada de mayor humedad.
Por ahora, las cifras disponibles muestran un escenario favorable para Yucatán: menos casos que en el mismo periodo de 2025 y ausencia de defunciones reportadas en los comunicados estatales citados. Sin embargo, la estrategia sanitaria mantiene la vigilancia y las fumigaciones precisamente para impedir que un incremento de mosquitos termine convirtiéndose en un nuevo problema epidemiológico.
La conclusión de las autoridades es clara: la prevención comienza antes de que aparezcan los contagios. La fumigación puede reducir temporalmente la población de mosquitos adultos, pero la eliminación de criaderos y la participación de las familias son indispensables para mantener controlada la transmisión.
En este contexto, las brigadas que recorren Yucatán no representan necesariamente una señal de que exista un brote fuera de control. Son, principalmente, parte de una estrategia anticipatoria que busca que las lluvias y el aumento de criaderos no reviertan la reducción de casos alcanzada durante 2026.