A medida que se celebra el Festival del Barco del Dragón, una de las festividades tradicionales más importantes de China, aumenta la demanda de productos típicos, turismo cultural y experiencias vinculadas al patrimonio cultural. Los comerciantes reportan una fuerte venta de artículos tradicionales como cuerdas de cinco colores, bolsitas aromáticas y adornos artesanales para niños.

Los datos del sector turístico muestran que los viajeros buscan cada vez más experiencias participativas relacionadas con la cultura local. Las reservas de paquetes de vuelo y hotel entre provincias crecieron un 90 % respecto a la semana anterior, mientras que los alojamientos cercanos a las sedes de carreras de barcos dragón registraron más del doble de reservas.

Varias ciudades han aprovechado la celebración para atraer visitantes mediante competiciones deportivas, mercados culturales y actividades relacionadas con el patrimonio cultural inmaterial. En el distrito de Nanhai, en Foshan, se programaron cerca de 40 eventos deportivos y más de 50 actividades culturales y turísticas, además de rutas educativas centradas en la cultura del barco dragón.

Especialistas consideran que este crecimiento refleja una transformación en los hábitos de consumo de los ciudadanos chinos. Aunque los productos tradicionales siguen siendo populares, cada vez más personas prefieren invertir en experiencias culturales y turísticas. El festival se consolida así como un motor para los sectores minorista, turístico y cultural del país.

Como contexto, el Festival del Barco del Dragón tiene más de 2.000 años de historia y es conocido por sus carreras de embarcaciones, la preparación de zongzi (bolitas de arroz envueltas en hojas) y otras tradiciones asociadas a la cultura china.