El movimiento “Me Too” ha tomado fuerza en Colombia, especialmente en medio de denuncias de acoso sexual en medios de comunicación y entidades públicas. La candidata presidencial Paloma Valencia ha aprovechado el contexto para posicionarse políticamente, denunciando casos dentro del Gobierno.
Estas denuncias han provocado renuncias, como la de un viceministro, y han puesto en el centro del debate a figuras políticas cercanas al poder. Además, el silencio de algunos líderes ha sido criticado por organizaciones feministas, lo que ha generado tensión en la campaña electoral. El tema se ha convertido en uno de los más sensibles del momento, al combinar justicia de género con intereses políticos en un año decisivo para el país.