Nueva EPS, Famisanar, Coosalud y Capresoca, son las entidades con mayor desfalco.
La Contraloría General de la República lanzó una nueva alerta sobre la situación financiera de varias EPS intervenidas en el país y advirtió que el deterioro económico de estas entidades podría poner en riesgo la continuidad y calidad de los servicios de salud para millones de usuarios.
La preocupación también impacta a Boyacá, donde miles de afiliados dependen de EPS como Nueva EPS, Famisanar, Coosalud y Capresoca para acceder a consultas, medicamentos y tratamientos especializados.

Según el informe del organismo de control, las medidas de intervención implementadas por la Superintendencia Nacional de Salud no han logrado estabilizar financieramente a las entidades y, por el contrario, los indicadores evidencian un deterioro progresivo en varias de ellas.
La Contraloría señaló que la EPS no cuenta con estados financieros certificados correspondientes a los años 2024 y 2025, situación que genera incertidumbre sobre el manejo de sus recursos.
Además, el ente de control identificó presuntas inconsistencias millonarias relacionadas con reservas técnicas y anticipos pendientes de legalización.
La advertencia también incluye a Capresoca, EPS pública con presencia en Boyacá y otras regiones del país, donde se detectaron posibles incumplimientos financieros y jurídicos que comprometerían la sostenibilidad de la entidad y la prestación de los servicios de salud a población vulnerable.
Las principales inconformidades están relacionadas con demoras en citas médicas, entrega de medicamentos y autorización de procedimientos, situaciones que se han vuelto frecuentes en diferentes municipios boyacenses.
El informe también evidenció problemas en el cumplimiento de fallos de tutela relacionados con el derecho a la salud.
El contralor general, Carlos Hernán Rodríguez Becerra, aseguró que la persistencia de estos resultados demuestra la ineficacia de las medidas de intervención adoptadas hasta ahora y alertó sobre una amenaza real para la sostenibilidad financiera del sistema de salud y la continuidad del servicio para los usuarios.