El anticipado fenómeno de El Niño podría afectar gravemente el desempeño del comercio exterior colombiano durante el segundo semestre de 2026. Así lo advirtió la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), al señalar que ocho de los diez principales productos agropecuarios de exportación enfrentarían riesgos por las altas temperaturas y la disminución de las lluvias.
De acuerdo con el gremio, cerca del 80 % de las exportaciones no minero-energéticas del país dependen de actividades agrícolas altamente sensibles a las condiciones climáticas. Entre los productos más expuestos se encuentran el café, el banano, las flores, el aguacate hass, el azúcar, el aceite de palma y la piscicultura, sectores que podrían registrar menores niveles de producción y pérdidas en competitividad internacional.
El presidente de Analdex, Javier Díaz Molina, explicó que el adelanto del fenómeno climático representa un desafío para el sector exportador, ya que la reducción de lluvias y el incremento de las temperaturas afectarían el rendimiento de los cultivos, la calidad de los productos y los volúmenes disponibles para atender la demanda en los mercados internacionales.
Uno de los sectores que genera mayor preocupación es la piscicultura. La disminución en los niveles de los embalses limitaría la disponibilidad de agua para los cultivos de peces y, al mismo tiempo, aumentaría la competencia por este recurso con la generación de energía hidroeléctrica, lo que podría elevar los costos de producción y reducir la capacidad exportadora.
Analdex también advirtió que, de mantenerse las condiciones previstas, podrían presentarse pérdidas económicas para miles de productores, además de una disminución en las exportaciones agroindustriales, uno de los pilares de la diversificación económica del país. Según las proyecciones citadas por el gremio, existe una alta probabilidad de que el fenómeno de El Niño se extienda hasta comienzos de 2027, prolongando los efectos sobre el campo colombiano.
Ante este panorama, la organización hizo un llamado al Gobierno Nacional para acelerar medidas de mitigación, entre ellas el fortalecimiento de los sistemas de riego, la implementación de seguros agropecuarios y el desarrollo de estrategias que permitan garantizar el suministro de agua para la producción agrícola. Asimismo, insistió en la necesidad de coordinar acciones entre los sectores público y privado para reducir el impacto que el fenómeno climático podría tener sobre las exportaciones y el empleo rural.