Un grupo de casas flotantes permanecen varadas sobre cauces secos. El descenso del nivel del agua ha dejado al descubierto amplias franjas de las riberas y el sector del transporte fluvial se prepara para enfrentar dificultades. Los Países Bajos están acostumbrados a lidiar con el exceso de agua, pero ahora enfrentan el problema contrario: la escasez.

Este jueves, el país declaró oficialmente una situación de escasez de agua y elevó su respuesta nacional frente a la sequía al Nivel 2. “Debido a la persistente sequía, está ingresando menos agua a nuestro país a través de la lluvia y los ríos, mientras que la demanda de agua sigue aumentando”, señaló el Ministerio de Infraestructura y Gestión del Agua en un comunicado.

Los organismos gubernamentales y las empresas de suministro de agua evaluarán ahora qué medidas se necesita tomar para reducir el consumo. Entre ellas podrían figurar la reducción del bombeo de agua subterránea y una menor frecuencia en la operación de las esclusas fluviales para limitar la entrada de agua salada. El ministerio subrayó que el suministro de agua potable no se verá afectado, aunque recomendó a la población utilizarla “de manera consciente”.

Las altas temperaturas obligan a los turistas a refugiarse bajo un paraguas en el Coliseo de Roma, Italia, el 24 de junio.

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