Manos/Esposas/ foto: archivo particular.

La cárcel de máxima seguridad de El Barne, ubicada en Cómbita, Boyacá, fue La cárcel de máxima seguridad de El Barne, ubicada en Cómbita, Boyacá, quedó incluida en la nueva estrategia penitenciaria del Gobierno Nacional, que contempla la redistribución de personas privadas de la libertad consideradas de alto perfil en diferentes establecimientos del país.

Centros penitenciarios 

La medida, ejecutada por el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC), comprende el traslado de 117 internos recluidos en cárceles de alta y máxima seguridad de Bogotá, Medellín, Girón, Valledupar, La Dorada, Palmira, Ibagué y El Barne. Entre los trasladados se encuentran personas vinculadas a procesos judiciales y algunas relacionadas con procesos y negociaciones de paz.

El director general del INPEC, coronel Daniel Fernando Gutiérrez Rojas, está al frente de la entidad responsable de administrar y ejercer el control de los establecimientos penitenciarios del país. Bajo la dirección del oficial se ejecuta esta redistribución, que busca modificar la ubicación de internos considerados estratégicos para determinadas estructuras. De acuerdo con el planteamiento del Gobierno, el objetivo es dificultar la comunicación y coordinación entre cabecillas y organizaciones criminales que puedan mantener vínculos desde los centros de reclusión.

La estrategia pretende reducir la capacidad de estas estructuras para continuar impartiendo instrucciones o articulando actividades ilícitas desde las cárceles. Para Boyacá, la inclusión de El Barne adquiere especial relevancia por el perfil de seguridad del establecimiento, que históricamente ha recibido personas privadas de la libertad consideradas de alta peligrosidad o de especial interés para las autoridades penitenciarias.

No obstante, el traslado de internos por sí solo no garantiza el control efectivo de las estructuras criminales. El resultado de la estrategia dependerá de la capacidad del INPEC para mantener vigilancia permanente, controlar las comunicaciones y prevenir que los nuevos reclusos establezcan redes de coordinación dentro o fuera del establecimiento. La redistribución también representa un desafío operativo para El Barne, debido a las condiciones de seguridad que implica concentrar o recibir internos con perfiles de alta complejidad.

La decisión hace parte de las primeras medidas penitenciarias impulsadas por el Gobierno de Abelardo De La Espriella y plantea como principal reto recuperar el control de los establecimientos carcelarios sin trasladar las dificultades de seguridad de una prisión a otra.