La 52ª edición del festival, conocida como Festival Internacional de la Cultura Campesina 2025, se celebró entre octubre y noviembre en Boyacá, con la participación de más de 2.000 artistas y sabedores de 15 departamentos del país.
La programación incluyó música tradicional, danza, artesanía, narración oral, teatro, artes plásticas, comparsas, patrimonio cultural y otras expresiones que honran las raíces rurales del país — una apuesta por visibilizar la cultura del campo y rescatar historias locales.
Para muchos, el festival refuerza la importancia del territorio, la memoria colectiva y la diversidad cultural, mostrando que el campo colombiano no es solo producción agrícola, sino fuente de identidad, arte y narrativas propias.