
21 Jul 2026Costa Rica
- Una investigación en Costa Rica confirma que los animales utilizan estas estructuras, pero también revela sus límites.
- Los resultados muestran que los pasos de fauna solo reducen los atropellamientos y mortalidad de fauna silvestre cuando forman parte de un sistema integral de mitigación.
- El informe dio origen a los primeros protocolos nacionales para planificar, monitorear y mantener esta tipo de infraestructura.
- El caso costarricense podría ofrecer una hoja de ruta para que otros países de Latinoamérica diseñen carreteras más seguras para la biodiversidad y las personas.
En una mañana de monitoreo con estudiantes de la comunidad costera de Sámara, en la provincia de Guanacaste, Costa Rica, investigadores y habitantes locales se encontraron con una escena difícil de ignorar: 136 cangrejos atropellados en apenas 2.8 kilómetros de carretera mientras intentaban completar su migración entre el bosque y el mar. En ese tramo, el recorrido dejó en evidencia lo que ocurre cuando una ruta atraviesa el camino de la fauna sin ofrecer un cruce seguro.
El registro, realizado durante una hora y media, reiteró una preocupación que la bióloga Daniela Araya-Gamboa arrastra desde hace años: las carreteras, que conectan territorios humanos, también fragmentan las rutas de desplazamiento de miles de especies.
“De niña pasé por estas rutas y recuerdo la calle llena de miles de cangrejos cruzando. Ahora, de adulta, voy a esas rutas en plena migración y solo pasan diez cangrejos”, cuenta Araya, investigadora de la organización Panthera Costa Rica. La reducción de estas poblaciones, explica, está relacionada con la alta mortalidad en carretera y representa una amenaza para especies que cumplen funciones esenciales