Estiman $20 billones para la reconstrucción.Estiman $20 billones para la reconstrucción.

Colombia enfrenta una millonaria cuenta tras el terremoto. Un estudio de Munir Jalil, director de Investigaciones Económicas para la región Andina de BTG Pactual, estima que atender las consecuencias del sismo y financiar las primeras obras de infraestructura requeriría cerca de $20 billones, equivalentes a unos US$6.350 millones.

La cifra representa aproximadamente el 1 % del Producto Interno Bruto (PIB) del país. Sin embargo, el cálculo todavía no es definitivo, pues el valor podría aumentar a medida que avancen los censos, las labores de rescate y las inspecciones de viviendas, carreteras y otras estructuras afectadas.

Por ahora, esta estimación sirve como una primera referencia para dimensionar el impacto económico que tendrá la emergencia sobre las finanzas públicas de Colombia.

Pérdidas millonarias

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) también realizó una estimación sobre el impacto económico del terremoto. Según sus cálculos, las pérdidas podrían ubicarse entre US$1.000 millones y US$10.000 millones, con una probabilidad del 34 % de que el impacto alcance este rango.

La proyección equivale a una parte importante de la economía nacional, aunque no corresponde al costo final de la emergencia ni de la reconstrucción. El cálculo podrá modificarse cuando concluyan las evaluaciones de viviendas, vías, infraestructura pública y demás zonas afectadas.

Ajuste al presupuesto

Ante el impacto financiero de la emergencia, el ministro de Hacienda, Miguel Gómez, anunció un crédito de hasta US$450 millones con el Banco Mundial para atender las necesidades generadas por el terremoto.

El Gobierno también utilizará recursos del Fondo Nacional de Gestión de Riesgos y Desastres (FNGRD) para cubrir las prioridades más urgentes y anunció que se postergará durante un mes el inicio del pago de renta para personas naturales.

Además, el Ministerio de Hacienda deberá modificar el proyecto de Presupuesto General de la Nación antes del 30 de agosto, con el propósito de incorporar los gastos derivados de la emergencia y presentar el ajuste ante el Congreso.