Después de meses de tensiones comerciales entre ambos países, recientes declaraciones oficiales apuntan a una reducción gradual de las restricciones arancelarias que afectaban el intercambio de bienes. Los sectores productivos observan con optimismo la posibilidad de una mayor integración económica regional, especialmente en las zonas fronterizas donde el comercio bilateral representa una importante fuente de empleo e inversión.