La Antigua Casa de Aduanas, situada junto al Puente Internacional de Rumichaca en Ipiales, Nariño, está al borde del colapso. Esta joya histórica, reconocida como Bien de Interés Cultural y parte del sistema vial andino Qhapaq Ñan, Patrimonio Mundial desde 2014, sufre un abandono alarmante que ha despertado la preocupación de la comunidad local.
Desde 2019, una intervención no autorizada ha dejado al edificio vulnerable. La falta de medidas de protección y seguimiento por parte de las autoridades ha permitido un deterioro físico acelerado, sumado a una degradación social que convierte el espacio en refugio de actividades ilícitas, como el consumo de sustancias psicoactivas.
Vecinos del barrio Rumichaca han expresado temor al transitar por los alrededores, señalando que la Casa de Aduanas “se volvió tierra de nadie”. Esta percepción negativa se ha visto reforzada por incidentes violentos ocurridos en los últimos meses, que incluyen la masacre de cinco jóvenes a finales de 2024 y el hallazgo de un cadáver en mayo de 2025 dentro del inmueble.
Ante esta situación, el abogado, historiador y escritor Mauricio Chávez Bustos ha presentado derechos de petición dirigidos al Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes y a la Alcaldía de Ipiales. Sus solicitudes buscan claridad sobre las responsabilidades institucionales y los planes concretos para la recuperación y protección de este patrimonio.
Chávez Bustos destaca que la recuperación de la Casa de Aduanas no se limita a la restauración física, sino que implica “una acción urgente por la dignidad histórica de Ipiales y por la seguridad ciudadana”. Insiste en que la falta de intervención pone en riesgo la pérdida definitiva de un símbolo invaluable de la memoria colectiva.
El caso ha reactivado el debate sobre la necesidad de políticas públicas integrales para la protección del patrimonio cultural en la región. Expertos y ciudadanos coinciden en que estas políticas deben incluir no solo la conservación material, sino también la protección del valor simbólico, el entorno urbano y la función social de estos espacios históricos.
Mientras la Antigua Casa de Aduanas permanece en pie pero en ruinas, el riesgo de perder este patrimonio se agudiza día a día. La historia fronteriza de Colombia y la región andina claman por acciones inmediatas que detengan el avance del olvido sobre esta emblemática edificación.
La comunidad de Ipiales espera que las autoridades asuman con urgencia su responsabilidad para garantizar la protección, recuperación y valorización de este bien cultural, y así preservar no solo una estructura física, sino la memoria y la identidad histórica que ella representa.