Las autoridades sanitarias internacionales continúan reforzando las medidas de vigilancia frente al incremento de casos sospechosos de ébola registrados en algunas zonas de África central.
Equipos médicos y organismos humanitarios mantienen operativos de seguimiento, aislamiento y monitoreo para evitar una expansión más amplia de la enfermedad. La preocupación se centra especialmente en regiones rurales donde el acceso a servicios médicos es limitado.
Las campañas de prevención también han sido fortalecidas para informar a las comunidades sobre los riesgos de contagio y las medidas necesarias para reducir la propagación del virus.
