Le dispararon al auto donde se movilizaba el concejal Alfredo Arrias. El ataque se dio en horas de la tarde cundo el vehículo recibió 4 tiros por el costado izquierdo. Las autoridades investigan el caso.
Momentos de tensión se vivieron en el corregimiento de El Cabuyal, municipio de Candelaria, luego de que el concejal Alfredo Arias, integrante del Pacto Histórico, fuera víctima de un presunto atentado mientras se movilizaba por la zona. Según las denuncias de esa colectividad política, hombres que se desplazaban en motocicleta habrían disparado en repetidas ocasiones contra el vehículo en el que viajaba el cabildante.
El hecho, ocurrido en horas de la tarde, generó alarma entre la comunidad y preocupación en los círculos políticos del Valle del Cauca. Desde el Pacto Histórico se indicó que Arias venía adelantando denuncias y ejercicios de control político relacionados con contratos de entidades públicas, lo que habría derivado en amenazas previas contra su integridad. La colectividad recordó que este tipo de presiones y hostigamientos no son nuevos en la región, donde líderes sociales y políticos han sido objeto de intimidaciones en el pasado.
Tras conocerse el ataque, el senador Iván Cepeda rechazó de manera categórica lo sucedido y solicitó a las autoridades garantizar la seguridad de los dirigentes políticos, además de adelantar las investigaciones necesarias para esclarecer lo ocurrido. “No podemos permitir que la violencia silencie el ejercicio democrático”, señaló Cepeda, en un mensaje que busca llamar la atención sobre la vulnerabilidad de quienes ejercen control político en escenarios locales.
Hasta el momento, las autoridades no han entregado información oficial sobre los responsables ni sobre los móviles de este atentado. La Policía Metropolitana y la Fiscalía General de la Nación se encuentran recopilando material probatorio y testimonios que permitan avanzar en la investigación. Sin embargo, la ausencia de pronunciamientos concretos mantiene la incertidumbre sobre el alcance de este ataque y sobre las medidas inmediatas que se adoptarán para proteger al concejal Arias.
El hecho se suma a una serie de episodios recientes que han puesto en entredicho las garantías de seguridad para líderes políticos en el Valle del Cauca. En municipios como Obando, Jamundí y Cali se han registrado amenazas contra concejales y dirigentes comunitarios, lo que refleja un patrón de riesgo que afecta directamente la participación democrática. Organizaciones sociales han advertido que la violencia política en la región se ha intensificado en medio de la polarización electoral y de la disputa por el control de recursos públicos.
La situación en Candelaria reaviva el debate sobre la capacidad del Estado para brindar protección efectiva a quienes ejercen oposición o vigilancia sobre la gestión pública. Mientras sectores políticos reclaman acciones contundentes, la ciudadanía observa con preocupación cómo la violencia se convierte en un factor que limita la pluralidad y el ejercicio libre de la política.
El atentado contra Alfredo Arias no solo pone en riesgo la vida de un dirigente local, sino que también envía un mensaje inquietante sobre el clima de seguridad en el Valle del Cauca. En un contexto marcado por la fragilidad institucional y la persistencia de actores armados ilegales, la protección de los líderes políticos se convierte en un desafío urgente para las autoridades nacionales y regionales.