Pasto vive una tensa situación tras conocerse que el alcalde Nicolás Toro Muñoz ha recibido amenazas de muerte, presuntamente por parte de mafias que controlan ilegalmente el espacio público en la ciudad.

La vida del mandatario y la de su familia estaría en peligro, luego de que se conocieran intimidaciones atribuidas a estructuras criminales organizadas, tanto locales como extranjeras, que estarían detrás de la invasión del espacio público y de redes de extorsión en sectores neurálgicos de la capital nariñense.

Según versiones preliminares, las amenazas habrían surgido como represalia a los operativos y medidas adoptadas por la administración municipal para devolverle las calles a la ciudadanía. Las acciones han tocado intereses de poderosos grupos delincuenciales dedicados al cobro ilegal de arriendos, la venta de puestos callejeros y otras prácticas asociadas al control del caos urbano.

Desde el inicio de su mandato, Nicolás Toro ha mantenido una postura firme frente al desorden público, lo que ha generado una reacción violenta de quienes ven amenazada su actividad ilícita. La situación no solo revela el nivel de infiltración mafiosa en algunos sectores, sino también los riesgos que enfrentan quienes se atreven a combatir este fenómeno desde lo institucional.

Ante estos hechos, las autoridades locales y nacionales han activado protocolos de seguridad para proteger al alcalde y a su círculo cercano, mientras avanza una investigación que busca identificar a los autores de las amenazas y desarticular las redes criminales implicadas.

La administración municipal reafirmó su compromiso de continuar con la recuperación del espacio público y no ceder ante presiones de actores ilegales.