El inicio anticipado del fenómeno de El Niño ya comienza a generar afectaciones en Boyacá. Mientras varios municipios han reportado incendios forestales como en Samacá, Aquitania, Tibasosa, Paipa, Firavitoba, Tunja, Cuitiva, Moniquirá y Sogamoso, en Nobsa las autoridades adoptaron medidas preventivas ante la disminución del caudal de algunas fuentes que abastecen de agua potable a la población.
La situación se presenta en la vereda Dichó, donde cerca de 600 habitantes dependen de un pozo profundo y de un nacimiento de agua que han registrado una reducción significativa en sus niveles.

Bernardo Siachoque, gerente de la empresa de servicios públicos del municipio, explicó que el descenso del nivel del pozo ha permitido el ingreso de sedimentos y piedras, afectando el funcionamiento del sistema de bombeo. Además, señaló que el nacimiento San Antonio ha reducido cerca del 80 % de su caudal.
Pese a este panorama, el funcionario aclaró que Nobsa no enfrenta un desabastecimiento de agua, ya que el municipio también se abastece del Lago de Tota, el río Chicamocha y la quebrada Penitente.
No obstante, hizo un llamado a la comunidad para utilizar el recurso de manera responsable y evitar actividades como el lavado de vehículos, fachadas o el riego de jardines. El objetivo, indicó, es prevenir posibles afectaciones durante la temporada seca y garantizar el suministro de agua para el consumo humano en todo el municipio.