A pocas horas del cierre electoral, locales del centro de Pasto ya están cerrando rejas y poniendo tablas en vitrinas.
La razón es simple: los resultados dieron ganador a Abelardo De La Espriella por solo 250 mil votos. País dividido. Miedo a protestas y desórdenes.
No hay toque de queda decretado todavía. Pero la alcaldía advirtió que podrían tomar medidas extraordinarias si la situación se sale de control.
En las calles se siente calma tensa. La gente espera lo mismo: que gane quien gane, Pasto sepa convivir con el resultado sin violencia.
Las próximas horas serán decisivas para la ciudad y para Colombia. El llamado de las autoridades es a la calma, al respeto por los resultados y a la convivencia ciudadana.