Sandoná, Nariño – El Concejo Municipal le metió mano a la casa. En sesión reciente aprobaron 6 acuerdos que mueven el engranaje administrativo del pueblo, pero uno se robó el show: el Acuerdo 002.
¿De qué se trata el cambio bomba?
La vieja Inspección de Policía desaparece. Ahora llega la Inspección de Convivencia y Paz. No es solo cambiarle el letrero a la puerta.
La nueva dependencia trae chip renovado:
- Convivencia ciudadana: menos comparendos, más diálogo para resolver problemas de barrio
- Prevención de conflictos: llegar antes de que la pelea explote
- Apoyo a la paz territorial: alineados con lo que tanto necesita Nariño
- Cuidar el espacio público: que las calles y parques sean de todos
Los otros 5 acuerdos que pasaron son ajustes administrativos, modificaciones al presupuesto y actualización de sueldos y viáticos para funcionarios públicos. Temas de rutina, pero necesarios.
El reto ahora es que el cambio de nombre no se quede en papel. Si le meten presupuesto, gente capacitada y voluntad política, Sandoná podría tener una forma distinta de entender el orden: más preventiva, menos represiva.
En un departamento que conoce muy bien el precio de la violencia, apostar por «convivencia y paz» desde lo local suena a un paso valiente.
El nombre cambió. Ahora falta llenarlo de hechos.